27.6.12

Antifascismo fascista

a World Monuments Fund (WMF) refiere en su ficha sobre el Orfanato de Rum que fue diseñado por Vallaury, un arquitecto estambulino. En principio tenía que ser un hotel de lujo con su casino, la extensión en tierra del Orient Express, pero el sultán Sultán Abdul Hamid II no permitió tal cosa. El edificio lo compró un griego, que lo regaló al Patriarca Ecuménico de Constantinopla, quien a su vez lo dedicó a un orfelinato de niños. El edificio tiene una vista sobre el Mármara y está en una isla, Büyükada, llena de pinos. El edificio es considerado como el más grande construido en madera. Desde 1964 dejó de ser un orfanato y el 2010 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dirimió sobre la propiedad del edficio con una sentencia favorable al Patriarcado de Grecia. Por increible que resulte al menos para mí la WMF informa de que en abril de este año se decidió su restauración. No sé si estará el Patriarcado de Grecia para estos gastos cuando hasta nuestra baronesa von Thyssen no tiene liquidez.
No con menor consternación y estupor y hasta incredibilidad supe del proyecto de hacer un megaantro como Las Vegas en las afueras de Barcelona o en las de Madrid. La réplica de "la ciudad del pecado" (Sin City) sería poco más o menos un resort temático con juego, prostitución, alcohol y hasta tabaco, cuando ya sabemos que de todos los entretenimientos y desfogues más perseguidos que hay en nuestro país tal vez sería el tabaco el considerado más peligroso. Evidentemente la integración de la tamaña cosa en cualquiera de nuestros secarrales ha sido condenada desde los posturas más abiertas del Ecologismo, y no solo por el consumo de agua donde no la hay, sino también de quienes no aceptan burbujas alegales en un territorio supuestamente soberano y de los que sencillamente no vemos la necesidad de crear esos puestos de trabajo en condiciones que pondrá Sheldon Adelson, el magnate que hay detrás o delante o encima o debajo del proyecto de Eurovegas. Adelson es sionista y dedica una ínfima parte de su fortuna, que es inmensa, a facilitarles viajes a los judíos de la diáspora a Israel y a la lucha contra las enfermedades originadas en adicciones, entre otras cosas.
No, no estoy mezclando temas, simplemente señalo su complejidad. Estamos viendo en las últimas semanas, los que seguimos la prensa digital, como se han incorporado en varios diarios unos fondos bastante molestos además, que yo creo que solo tienen por objeto la publicidad comercial pero que sobrecargan de estímulos visuales algo que siempre se había cuidado mucho en el periodismo, la maquetación.  Didot al carajo. Como además son imágenes animadas, aunque solo lo sean en parte, la verdad es que me resultan un tanto irritantes a pesar de que he dado con la manera de dejarlas fuera de mi campo de visión simplemente agrandando la tipografía (Ctrl +) hasta que el bloque de texto consigue tapar la caja del fondo. Además de que visualmente me parece empobrecedor, excitante y demás, siento que el sistema no es tan respetuoso con las noticias colindantes como lo son los anuncios estáticos de toda la vida. Es una intereferencia donde no sé si cada vez se nos hará más difícil distinguir la crónica, la noticia y la opinión de lo que es un reclamo publicitario que encrespa a cualquiera.
Por la misma razón para el caso también vemos a un rockero de lo más rompedor con un juego maletas Louis Vuitton o sentado en un sofá de capitoné que es idéntico al que tenía mi dentista de toda la vida. No es que se busque el contraste, como pudo haber pasado en el pasado. No sé, sinceramente, si los que les echan sus colillas o sus botellines de agua vacíos a los alcorques leen en su vida privada "El País" o el "ABC" o si no leen nada, pero sin embargo hay muchas tendencias que paradójicamente están tremendamente codificadas y, por ejemplo, el simple hecho de que a una le guste la tortilla de patatas le sitúa poco menos que en el haz ideológico de la España más carpetovetónica o creer en la etiqueta le condena a quien yo me sé a ser considerada cavernaria y fascistoide. Como ya previno Churchill, aunque no con estas mismas palabras por supuesto, los que más hablan contra el fascismo y siempre tienen ese insulto en la punta de la lengua son a poco que rasquemos unos enemigos enconados de la libertad y gente poco propensa a la dialéctica y al razonamiento. "Los fascistas del futuro, se llamarán a sí mismos antifascistas."
Quiero hacer notar que no es exactamente lo mismo el antifascismo fascista que el fascismo antifascista. Se ve la diferencia claramente, lo mismo que no es igual en modo alguno (y aquí no jugamos con la morfología, sino simplemente con el orden de las palabras) "Ya trabajo yo" que "Yo trabajo ya".


El orfanato por cierto es una preciosidad pero yo lo echaría abajo y aprovecharía la madera en lo que mejor pueda servir, no en tonterías.

Foto de Daniel Shoup en Archaeopop. Orfanato de Rum en Büyükada (Estambul, Turquía)


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