5.9.12

María del Carmen Gea

Fotografía de mi sexto curso en la Academia Virrey Amat (promoción 1964-1974)
ace un montón de tiempo dediqué un post a mi escuela, o debería decir a los niños de mi curso, o aún para ser más precisa a la idea del recuerdo que me queda de los niños de mi escuela. Como aquel post es del año 2008 estuvo en *A la flor del berro en esta misma plataforma, luego estuvo en Wordpress, después volvió aquí a Blogspot, y así estamos, siempre dando vueltas. Pero gracias a los ingenios perversos que analizan el tráfico de los blogs he podido detectar casi siempre, aunque no me dejaran comentario alguno, todos los compañeros que se habían buscado o googleizado y encontrado ahí, en el Post 164: evolución. Les reconozco que todo el mérito que tenía ese post era que incluía todos los nombres de los que salían en la fotografía que lo ilustraba, más los que salen aquí. Y cuando digo los nombres digo los nombres completos. Y eso fue gracias a que en aquel entonces nos pasaban lista cada día todos los profesores y a que yo el año 2008 aún gozaba de mi buena memoria. Por suerte está todo ahí registrado y ya me puedo olvidar como aquel que dice.
En el dichoso post recordaba dos profesores en particular, Josep Català y María del Carmen Gea. La señorita Maricarmen, que es el apelativo que le debíamos por aquel entonces, se hizo cargo de la troupe de sexto curso, nivel que no se corresponde con nada de lo que hay ahora y que creo que no tiene el menor interés situar. Menos Gimnasia nos daba todas las materias del año. El profesor Català, nos daba Matemáticas en E.G.B., el plan precursor de la E.S.O. En la foto ella aparece en la última fila a la derecha. Lo que más recuerdo de nuestra maestra además de esa sonrisa es lo elocuentes que eran sus silencios. Yo luego he creído que su expresión le venía por su estirpe baturra, porque ella era maña. O, mejor dicho, que le venía por su propia educación y procedencia familiar. Una mujer fuerte, dispuesta, noble, con una sonrisa sin aristas ni dobleces, que inspiraba respeto con solo mirarnos. No es que tuviera una mirada dura, ni mucho menos. En el viaje de fin de curso de la Primaria nos acompañó a Ibiza (por "aclamación popular" podríamos decir). Me vio fumando un pitillo (yo no tenía ni 13 años) y con solo mirarme supe que aquello no le pareció bien. No me dijo nada, simplemente me hizo notar su desaprobación, más por disgusto que por decepción ¡Cuánto lo sentí!
Ahora que ha recalado en nuestro país entre otras malas costumbres como las despedidas de solteros, el Halloween, las fiestas pijama y las de graduación, la de ser el no sé qué del año, lo mejor que podría y querría decir de María del Carmen Gea no es que explicaba muy bien, que tenía templanza, que inspiraba respeto y lo irradiaba. No es que sabía estar. Tampoco que era buena. Y guapa. Es que nunca necesitó nada que se pudiera parecer a la mamarrachada de ser la maestra del año ni cualquier otra cosa que se le parezca. María del Carmen, que Dios te bendiga. 
Los maestros son importantísimos y el cariño que inspiran es un modelo porque es un ejemplo. Yo, que no soporto bien que nadie me diga lo que tengo que hacer, simplemente porque soy muy autónoma, no porque sea orgullosa, siempre le he tenido un afecto inmarcesible a mis maestros más queridos, Josep Català, María del Carmen Gea y ya en B.U.P. Francesca Prats. Y de la señorita Maricarmen aprendí sobre todo que si uno se limita a hacer bien su trabajo sin meterse en otros líos, eso ya es más que satisfactorio o gratificante.
Otra de las sorpresas que me devolvió mi post fue saber que algunos de mis compañeros no habían sido nada felices en la escuela y que la recordaban como una experiencia nefasta de la que luego la vida les había conseguido resarcir en parte. Está claro que allí, como luego en todas partes, te clasificaban. A veces ya te clasificaban desde un hermano mayor, con la rapidez con la que los sexadores de pollos determinan si son macho o hembra. Servidora iba siempre precedida por la fama de mi hermano y los profesores se dan de unos a otros informes oficiosos de las alhajas y perlas que traspasan. En cualquier caso, como le clasifiquen a uno, sea en la escuela, sea en donde sea, haga lo que haga todo se verá muy determinado por ello. Excuso decirles que es inútil comportarse inclasificablemente. Lo sé.

Post registrado en SafeCreative *1209052293982

2 comentarios:

  1. Guardo un muy cariñoso recuerdo de Don Rafael Santos, un buen hombre y mejor profesor que fue mi tutor durante dos años, 6º y 8º de EGB, y supo inculcar además de naturales y mates, valores, sensibilidad, solidaridad y tantas cualidades humanas que no corresponden con la docencia y no sé si son competencia de los maestros, o al menos no sus principales responsables.

    Buen trabajo el de recopilar todos los nombres de compañeros, ahí patino y recuerdo muy pocos, en esto me clasifico como amnésico integral.

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  2. Algún inculcador o inculcadora recuerdo pero en mi colegio no había una línea ideológica definida y al lado de unas maestras que se empeñaron en que nos gustara Serrat, había otro profesor que nos hacía rezar el Mes de María, un pervertido sexual y hasta uno que estudiaba Psicología que se empeñó en explicarnos los espermatozoides. El adoctrinamiento nunca pudo interesarme. Hasta me acuerdo del día que nos dijeron que fue había dejado de acentuarse en la e y me di cuenta de que aquello no era nada serio y que hacían lo que les daba la gana con nosotros.

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