13.5.13

La semántica (parda)

sí como hay una gramática parda no sé de una semántica parda. Pero empiezo a poder hablar de una semántica marrón. Desde mi siempre escasa formación como filóloga siempre noté que se tiende a considerar el léxico como la principal y la única ocupación de la Lingüística, cuando solo es una pequeña parte y encima no es la más interesante. Al menos para mí. Tienen menos prestigio la fonética y la fonología, que tal vez son o pueden constituir verdaderamente la principal barrera cuando adquirimos una idioma que no es el nuestro, el materno. Y tiene el máximo prestigio la semántica, algo que erróneamente lleva a muchas personas a esgrimir un diccionario como el de la Real Academia o el del Institut d'Estudis Catalans como si fueran un Código Civil que rige el significado de las palabras con la misma rectitud e intransigencia con la que la Reina de Corazones establecía en Alicia en el País de las Maravillas qué querían decir sus palabras. La lengua es su fonética, su fonología, la morfología, el léxico, la sintáxis, la semántica y la pragmática. No es solamente el léxico.
Les prometo por la gloria de mi canario que hasta el día de hoy nadie había usado el DRAE conmigo o en su defensa o contra mí. Pero hoy fue el día. Y mis manos y yo misma no vacilamos ni una décima de segundo a enviar al individuo en cuestión a tomar viento fresco, no sin antes insultarlo en el mejor castellano o español de que una dispone. "Estúpido machista asubnormalado" creo que le he contestado. No recuerdo bien. Contra todo lo que se pudiera adivinar me he quedado a cuerpo de rey, más ancha que larga. Muchos años de vivir bajo el imperio de la corrección y la consideración a los demás me han servido para contrastar la posibilidad de que cuando se encuentra una ante un caso difícil de memo inveterado hay que sacar la espada y si conviene segarle de un solo golpe toda la tontería. Está claro que no recomiendo que nadie siga mi ejemplo, ni en esto ni en nada, pero tampoco que nadie se arredre ante una situación clara de hostilidad ambivalente y porfiada. No tengo la menor duda de que el memo amamonado en cuestión otro día se lo pensará dos veces. 
Otra cuestión semántica que ocupa la opinión pública (o no tan pública) estos días es la denominación que ha establecido el Gobierno de Aragón sobre la Ley de lenguas y su reforma, en particular el LAPAO (Lengua Aragonesa de la Parte Oriental de Aragón), que es la variante del catalán (o no) que se habla en la Franja. Me figuro que los de la Franja se sentirán un poco o un mucho como los bercianos, que no se consideran ni gallegos ni leoneses. O podría reconstruir la frase y decir: "se sentirán un poco o un mucho como los bercianos que no se consideran ni gallegos ni leoneses", que además me sirve como ejemplo de que la semántica no se limita al léxico sino que puede hipostasiarse en una humilde coma, que cerca y especifica su significación. La primera frase con coma sería explicativa y la segunda sin coma especificativa. 
Me acordé estos días del LAPAO de una propuesta un tanto jocosa de Salvador Espriu, que sugirió en Les roques i el mar, el blau que aquella lengua que conocemos como "catalán" bien se podría denominar "Rosalba Cavà", nombre como de corista, esto es la lengua que se habla en el Rosellón, L'Alguer, las Islas Baleares, Cataluña y la Comunidad Valenciana. Se olvidó (o no) del catalán aragonés y del catalán del Valle de Arán, desde el que se ha acusado al catalán oriental muchas veces de "centralista". En este sentido, y no me vale la pena comprobar si fue antes o después, el Profesor Agustín García Calvo, propuso para el español oficial contemporáneo el término espofcont. De manera que mentes tan preclaras como las que tuvieron ocasión de lucir nuestro más valorado poeta en catalán y nuestro catedrático de griego más famoso ya se dieron cuenta de que no siempre la denominación de una lengua coincide con su territorio de asentamiento ni  con el registro real. Pasará poco más o menos lo mismo con el italiano, el francés y el alemán; lo digo sin comprobarlo apenas.
No me informé bien ni mucho menos, pero pienso que la medida del Gobierno de Aragón tiene que ver con la actitud que hay que oponer a afirmaciones como las que frecuentemente hay que oír de que el Pirineo aragonés es catalán o el río Ebro es un río catalán. Hemos pasado por épocas en que no ya Colón sino incluso Cervantes eran catalanes, a pesar de que esa hipótesis (por denominarla con el más benigna de los apelativos) es insostenible a la vista de sus obras, en un registro del castellano que raramente podía dominar quien no lo fuera y que de ser impostado lo sería desatinadamente y ociosamente. 
Me gustará ver a qué solución se llega, aunque me temo que -como en la imagen de hoy- se arribe a un desenlace como el de la fotografía que tomé en Pedralbes. Por no sacrificar enteramente el hermoso pino que había en el terreno (o por las dificultades para erradicarlo), cuando edificaron lo integraron en la construcción y para remate lo convirtieron en una coffee table. Como les digo, cada vez me interesa más la Fonética. Y también cada vez me interesa menos la Semántica. Sobre todo la parda. O marrón.

 Estarcido de Marina Maas. Mera fotografía registrada en SafeCreative * 1305135101028

En Pedralbes. Mera fotografía registrada en SafeCreative *1305135100960

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