10.6.14

Love is in the air (2). cuaderno de campo y playa


-QE ASI, AVESTRUSA, PANDE VAI?
-QUE TIMPORTA CULIAU. 
[Diálogo según la variante posible para Córdoba, Argentina]

-CHE, AVESTRUSA, TE KERUSA LA MERLUSA? 
-SHO VO, AVESTRUSS? SO JODIDO GUACHIN, EH? 
[Diálogo según la variante porteña callejera, lunfarda]

Traducciones de: Marité Domínguez y Amelia Rodríguez

*
Van saliendo los dibujillos del grupo de raras aves (un pájaro dodo, una avestruz, una ñandú, un kiwi, un pingüino, un casuario, un pavo real y una gallina, además de un canario).
Al principio del proyecto la dificultad era trazar los rasgos de cada personaje, no ya su forma sobre el papel como lo que yo llamaría el carácter. Pero todos fueron surgiendo sin gran dificultad y de forma definida, fluida, clara. La siguiente dificultad fue agruparlos y hacerlo proporcionadamente, de acuerdo con las envergaduras o alzadas de cada ejemplar. No podía hacer la gallina más grande que el avestruz, para entendernos. Pero eso no es nada, ya que es tan fácil encontrar los datos por ahí, comparado con el hecho de que no hay ninguna ocasión que la naturaleza pueda ofrecer para que se reúnan especies tan diversas por sus costumbres y sus latitudes. El pingüino emperador habita en la Antártida, mientras que el kiwi se encuentra sobre todo en Nueva Zelanda y hace una vida nocturna. Y sin embargo, como imagino que pasó con las fábulas de Esopo, La Fontaine y Samaniego prevalece la historia sobre lo que sería propiamente la ecología.
Tampoco hace falta decir que ya sé que a excepción de algunas especies los pájaros no hablan ni mucho menos. Todo lo más son capaces de reproducir palabras o sonidos del ambiente por mimetismo. Hablaban también los animales, creo recordar, en el Calila e Dimna, en el Panchatranta, en Las Mil y Una Noches, y ya en nuestra época en todas las series de dibujos animados y de ficción que hemos podido disfrutar en el cine y en la TV. Incluso -me acuerdo por ejemplo de Porky o del Pato Donald, que ayer cumplió 80 años- hay personajes que tienen un acento personal, una forma característica de hablar o de enfarfullarse. ¿Quién no recuerda la adorable imitación de Dory del balleno, en "Buscando a Nemo" (2003), la película de Píxar?
A pesar de mi silencio literario (o pseudoliterario), no me es posible dejar de usar completamente el lenguaje, aunque tenga una función que bien se podría obviar. Podría dejar los dibujos pelados de todo signo que no fuera el lenguaje propiamente visual, de formas y colores, sin ningún problema. Pero decidí que algún pie de imagen se podía poner. E incluso traducirlo a algunos idiomas que están a mi alcance a través de conocidos y amigos. Estas traducciones ya las he ido incorporando y creo que no ha hecho falta indicar que no hay una asociación de un tema o de un personaje a un solo idioma o a varios idiomas. Las traducciones las he concebido como contribuciones de personas de mi entorno que están dispuestas a colaborar cuando se les pide que traduzcan una frase no muy larga y esto dos o tres veces al año, no mucho más. Podría haber recurrido al Google Translator y a otros mecanismos, o implicar a terceras personas. Ninguna de ambas opciones me gusta porque siempre he optado por las llamadas "fuentes primarias" o directas.
La disponibilidad de las personas a las que les he pedido su colaboración me ha impresionado aunque no me ha sorprendido. A excepción de una sola persona que finalmente no podrá participar en este pobre blog, todas las demás me han demostrado su apoyo incondicional sin poner dificultades de aquellas que damos en pensar que son más temperamentales que de otro género.
Me hacía mucha ilusión incorporar algún fraseo de la Argentina pero impremeditadamente no conté con la gran riqueza lingüística de este enorme país, y la dificultad que presenta que por ejemplo la ñandú, sin traicionar su origen patagónico, pudiera ser entendida por esta otra parte del mundo, aunque estemos acostumbrados a nuestras propias variantes dialectales, sociales, etcétera. Y es que de la misma manera que he llegado al punto de hacer coincidir a un pavo real y a una ñandú en un jardín donde hay la estatua de un dodo y un ficus propio de Australia, también me tengo que ceñir a un ñandés o idioma de los ñandús, que se parezca a lo que nos imaginamos en Europa que es la forma de hablar de un psiquiatra o un futbolista porteños, sin entrar en lunfardos ni en mapuches ni en más profundidades.
Las versiones que me han ofrecido Marité Domínguez y Amelia Rodríguez para el diálogo de "Love is in the air" me interesan sobremanera y son buen ejemplo de la riqueza cultural argentina, pero me equivoqué al pensar que podía domesticarse al punto de que yo pudiera incorporar un estándar comprensible para todo el mundo y asimilable a una condición más universal.
Estas y otras cuestiones no pueden detener el proyecto, sino que son indicios del camino a seguir y de ellos doy fe en estas notas como de cuaderno de campo o de cuaderno de playa. Ya se verá en qué queda todo.
Otro tema que también  me ha sobrevenido últimamente es la de la posibilidad de añadir más colorido a las escenas pero nunca a costa de añadir más pájaros -quien mucho abarca poco aprieta- sino con la condición de incorporar otros elementos paisajísticos o de escenografía pura y dura. 

El dibujo está protegido por una licencia SafeCreative 1406081197476