25.8.14

Un día cualquiera


El otro día vi en una de las secciones antiguas del Cementerio de San Andrés (Barcelona) la inscripción cuya imagen guardé aquí. Corresponde al nicho de Tomàs Vives Riera, que fue asesinado el 5 de abril de 1920. El día siguiente apareció una esquela en "La Vanguardia" (Fig. 1), que se la debió poner la empresa para la que había trabajado el difunto, Fabra y Coats. Ese día era un lunes y podría ser que hubiera sido de Pascua, por lo tanto festivo, si como creo que ya lo era por aquel entonces como lo es ahora en Cataluña. El martes siguiente apareció una reseña sobre el sepelio. Aunque la reseña no dice nada ni ese día ni el anterior ni el siguiente sobre las circunstancias del asesinato, encuentro en internet una lista no corta de víctimas en que aparece Vives como dirigente del Sindicat Lliure: "Sindicalista i simpatitzant del regionalisme de dretes, dirigent del dretà “Sindicat Lliure” fou el primer sindicalista assassinat per enfrontaments ideològics, el 1920". El mismo documento afirma:

"Durant els anys 1920 i 1923 el sindicat arribà a tenir més de 200.000 afiliats a Catalunya, i disposava de delegacions a Valéncia, Aragó i Euskal Herria. La seva força era imparable, la seva defensa dels interessos dels treballadors catalans davant la intransigència de la patronal indiscutible, la seva vigorositat i lideratge en molts conflictes era irrefutable, i especialment el seu prestigi.

Aixó ocasionà un atac frontal dels anarquistes, la major part dels seus diritgents uns professionals de l´hampa i del terror (els àcrates tenien el seu quarter general al "Bar la Tranquilidad" aon els professionals de la por i la pistola "star" dirigien les seves venjances i crims -destacant en Layret i un setciències conegut com "El Pajarito" de nom Lluis Companys)" (Isidre Miquel i Viñals, Sindicat lliure, el sindicat dels obrers catalans).
No veo la necesidad de traducir la cita (lo puedo hacer a demanda) y avanzo. Recapitulando: para "La Vanguardia" de 1920 Vives era un trabajador de Fabra y Coats y estaba asociaciado a la Agrupació Excursionista del Centre Popular Catalanista, pero del Sindicat Lliure no se dice nada. El mismo día aparece una reseña de un atraco con uso de la fuerza, de un dentista que había ido a una sucursal del Banco Hispanoamericano a por 6.000 pesetas. Y el cronista del suceso se emplea en todo lujo de detalles, puesto que hasta explica que el ladrón al darse a la fuga se metió en un bar, preguntó por el W.C. y allí se pegó un tiro en la boca.
Aunque hay que leer la prensa, la de 1920 como la de 2014, con ecuanimidad, sobre todo cuando no la hay en los diarios, no dejan de ser llamativas las omisiones. Que el Grupo Godó siempre ha estado con los que ganan lo ha admitido públicamente su última egregia cabeza visible no hace mucho, por lo tanto que yo lo diga solo sirve para subrayar algo que no es ninguna novedad ni pretende abrir los ojos a nada. Las omisiones de LV son campanudas. Sigo tirando de hemeroteca y en el mismo ejemplar del caso del dentista atracado y de la esquela del sindicalista asesinado encuentro una notita sobre la pluma Ideal Waterman que es todo un monumento a los usos y costumbres de los felices (?) veinte a la vez que un ejemplo de coba, halago y pelotilla hasta límites estratosféricos. Un poco más de "jabón" y nos morimos empalagados.
Aunque nos produzca una cierta hilaridad el estilo de todo ello hay que tomar la oportuna distancia y hacerse cargo de los casi 100 años que nos separan y de que en el fondo encontraríamos hoy también omisiones clamorosas, espacios pelotilleros y crónicas incomprensiblemente prolijas sobre hechos que se agotan en sí mismos por carecer de todo interés. Del estilo también se podría hablar mucho. 
Para acabar, vamos a ver: 6.000 pesetas de 1920 son una barbaridad. Y es que, siguiendo con la hemeroteca, he buscado el ABC de aquel 7 de abril de 2014 y he visto que la pensión completa en el Hotel Ritz (el mejor hotel en Barcelona por aquellas fechas) salía por 40 ptas. ¿Para qué querría el dentista las 6.000 pesetas? Pueden ver la noticia entre la primera columna y la segunda columna de la página 10 de "La Vanguardia" del día 7 de abril de 1920. El odontólogo se llamaba Juan de la Muela y Ballesteros y el lenguaje de la crónica tiene mucho jugo. No es lo peor aquello de que el atracador lo "intimó" con un revólver, puesto que al fin y al cabo a lo mejor sí que lo intimó... ¡Pero hay tantas cosas que nos quedaremos sin saber! Y, insisto, de 1920 a 2014 no va tanto.

Fig. 1. Esquela de "La Vanguardia" (6 de abril de 1920)

Recorte de "La Vanguardia" (7 ade abril de 1920)


Fig. 2. Recortes consecutivos de "La Vanguardia" (7 de abril de 1920)

Fig. 3. Publicidad de "La Vanguardia" (7 de abril de 1920)
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