12.11.14

Post 1135: Usted está aquí

ara ver los resultados de participación en el simulacro o botifarrendum del 9N hay que ir a un enlace a una tablita Excel de un blog, donde sin embargo se indica que "És informació oficial subministrada pel departament de Governació i Relacions Institucionals". En la tabla podemos ver que la participación en Barcelona fue de 507.454. Como la tabla no indica "personas" yo tampoco voy a hacerlo. Y es que pudiera ser que hubiera menos personas que votos, como bien sabemos. Como la tabla está distribuida en sus filas por los centros que atendieron a los manifestantes, pero solo por su nombre, es difícil determinar a golpe de vista la participación por distritos. Un análisis de "El País" que ese blog enlaza indica que precisamente aquel distrito que dijimos el otro día que era el más pobre de Barcelona fue donde más se votó que no, mientras que el sí-sí resultó llamativo -si se me permite un término más propio de las pasarelas- en Vallvidrera. Y sin embargo no sé de ningún análisis riguroso sobre la extracción social o económica del independentismo. De hecho dentro de un mismo bloque de pisos de la misma manzana podemos encontrarnos un poco de todo e incluso dentro de uno de esos pisos también.

Leo con atenta curiosidad un post donde se cita a Milan Kundera y por qué la gente escribe. Que si una sociedad del bienestar que permita una actividad improductiva, que si la soledad, que si la falta de cambios radicales en el entorno próximo (aburrimiento). Seguramente mi resumen es tan inexacto como apresurado, pero  hoy no encuentro las comillas y hago una cita indirecta. No seré yo quien le quite la razón a Milan Kundera ni a Carles Miró. Si acaso me permiteré usarla para deslizar que siempre me ha desazonado la literatura libresca, la que está entumecida por muchas y mal digeridas lecturas de unos determinados escritores del canon occidental. Y que ya hace tiempo que me estoy lamentando, aquí y donde se me quiere escuchar, que no es buena cosa que la extracción social de los que se dedican a publicar libros sea de forma casi generalizada la de la capa de licenciados universitarios. Aunque a la gente le parece de lo más natural, para mí resulta como si los artistas plásticos provinieran de la Historia del Arte. Se dirá que tiene una cierta lógica que los historiadores del arte estén interesados en el arte y que los que estudian Teoría de la Literatura estén interesados en la Literatura. Y viceversa, esto es, que los que están interesados en la Literatura también lo están en la Teoría de la Literatura. Pero la cosa acaba como en las sociedades endogámicas, en monstruos y en criaturas deficientes o con severos problemas psíquicos.
*
Seguramente la autobiografía que más me gustó, y no porque estuviera bien escrita ni nada de eso, es la de Marc Chagall.
*
Este verano conocí a una pareja de matemáticos. Me lo dijeron (que eran matemáticos) como quien se saca de delante un tema incómodo que hay que tratar y dejar de lado cuanto antes, una situación embarazosa que solo se vence con mano segura y levedad. No sé si para tranquilizarlos o por pleitesía les comenté que yo era medio filóloga pero que no me gustaban mucho los filólogos. Supuse bien que mi pareja de matemáticos no eran arquetípicos porque no hubo que añadir explicación alguna a lo que les dije y sin embargo no me cabe ninguna duda de que sabían de qué les hablaba. Siempre me atrajeron las personas de sectores desconocidos.
*
En una de las primeras clases que le oí al Prof. Basilio Losada, recuerdo que dijo que el mundo literario estaba lleno de menopáusicas. Se refería a una menopausia prematura y libresca. A mí me sorprendió que el alumnado de aquella asignatura, abrumadoramente femenino, joven y muy lector, le riera esa gracia y otras por el estilo. Especialmente porque estoy convencida de que no captaban tanto la carga de profundidad que llevaba la frase, contra la cursilería y escaso vigor vital de muchos libros, sino que recibían con hilaridad y coquetería una de las escasas salidas de tono con que nos garlardonaban o probaban los profesores. Obviamente el mundo literario también está lleno de andropáusicos prematuros, por no decir nada de los que tienen las bolsas escrotales hipotecadas.
*
¡Si yo supiera cómo se hace para escribir un Cuarteto de Alejandría iba a estar aquí! Por otra parte, hago lo que me viene en gusto. Supongo que todo el mundo lo sabe.

Dibujo de Charles Addams

(c)SafeCreative *1411122519872