18.10.17

La ciudad de las fachadas

"La especial megalomanía colectiva o social
 de que está enferma Barcelona, les lleva a la obligada
 consecuencia de la megalomanía, a un delirio de
 persecuciones también colectivo y social.
 Y así hablan de odio a Cataluña, y se empeñan
 en ver en buena parte de los restantes españoles una
 ojeriza hacia ellos, hacia los catalanes -más bien
 los barceloneses-, estimándolo acaso hijo de envidia.
 Y tal odio no existe. No existe el odio a Cataluña, 
ni a Barcelona, ni existe la envidia tampoco. 
Lo que hay es que los españoles de las demás
 regiones han estado constantemente ponderando y exaltando la
laboriosidad e industriosidad
 de los catalanes -son los demás españoles los que han
 hecho el dicho de: «Los catalanes, 
de las piedras sacan panes»-, y con esto
 les ha recalentado y excitado esa nativa vanidad
 que con tanta fuerza arraiga y crece bajo el 
sol del Mediterráneo. Y esa vanidad, esa petulante 
jactancia y jactanciosa petulancia que se masca
 en el aire de Barcelona, hace que las gentes
 sencillas y modestas -el castellano, a vuelta de otros 
defectos, es sencillo y es modesto hasta
 en su altivez-, al encontrarse en aquel ambiente
 de agresiva petulancia, se sientan heridas y molestas…"
Miguel de Unamuno, Artículo (*)




a verdad es que no conozco ni poco ni mucho la obra de Miguel de Unamuno, aunque he leído hasta su poesía, que ya son ganas. También desconozco bastante su vida ni nada que me permita determinar las razones que le llevaron a emitir un juicio tan áspero hacia los catalanes. Conozco algo de lo que dijo Pío Baroja sobre la arquitectura modernista y todo ello me hace sospechar —aunque me temo que con algo de apremio y poco fundamento— que posiblemente los noventayochistas hablaban sin inhibición alguna de lo que les parecía. Es un terreno movedizo, o minado, o escarpado. O todo a la vez. Además no estoy segura de que tenga validez todo para todos ni todos para todo. Pero la cita tiene valor por dos razones: una, como testimonio de que el llamado "victimismo" viene de tiempo atrás y, dos, que el problema es interpretable como una mezcla de susceptibilidad y vanidad. 
Quisiera tener no ya el don de la palabra, sino la prudencia con que por ejemplo escribió Pedro Laín Entralgo A qué llamamos España, cuando al referirse a los gallegos no elude mencionar "la desconfianza, el recelo, el habitual «vivir a la defensiva» de tantos de ellos". Y sin embargo a pesar de la dificultad e inanidad que entraña caracterizar una persona o un pueblo, seguimos haciéndolo porque pensamos que eso nos ayudará a entender o nos desengañará de algún error o tópico. 
*
Me enteré ayer de que el inspirador de la Assemblea Nacional de Catalunya (ANC) es desde hace un tiempo Gene Sharp y su jiu-jitsu político y una revolución de todos los colores, que preconiza una acción o resistencia no violenta contra los regímenes autoritarios. La cuestión o la perversión del jiu-jitsu es que en el caso de Cataluña se prolonga como una gota malaya y se estira, y se da en unas circunstancias en las que se funde con el populismo, se ejerce desde un poder desviado, y se vale de bulos y postverdades persistentes. Cuesta creer desde dentro de Cataluña que se hable de opresión y de que falta la libertad de expresión con cuatro televisiones públicas que forman junto con las emisoras radiofónicas un tejido propagandístico, por no hablar de todo el entramado de las instituciones, las universidades locales, los periódicos y las editoriales que recibieron y/o reciben subvenciones cuantiosas y frecuentes.
El producto o difusión más reciente de Òmnium Cultural, el vídeo Help Catalonia hoy ha desaparecido de Youtube. Enlazo pues el vídeo cargado por La Vanguardia. A pesar de que los independentistas se han visto tocados por la emotividad de la actriz y por las imágenes presentadas sobre la violencia opresora de las fuerzas de seguridad del Estado, los que tenemos otros gustos y disgustos vemos con preocupación ese despilfarro de bobadas y mentiras. Por si nuestro desacuerdo en lo estético y en lo ético fuera insuficiente, algo que no merece perder el tiempo demostrar, a eso de mediodía se vino a sumar la certeza de que el vídeo era una copia de otro vídeo del mismo género que se llamó "I'm a Ukrainian" (2014), basado a su vez en otro vídeo viral, Kony 2012, sobre el criminal de guerra ugandés Joseph Kony. Pero lo de Kony ha obtenido solo en Youtube 101.759.873 visualizaciones y tiene una duración de casi 30 minutos, mientras que el de la independentista tiene una duración de 3 minutos y 27 segundos. Hasta tiene imágenes de manifestaciones en Galicia. El gesto compungido de la actriz no ha impedido que muchos usuarios de las redes sociales reportaran el vídeo por incitación al odio o por falsedad. Creo que esa es la razón por la que ya no aparece en la cuenta de Youtube de Òmnium Cultural. No es que lo hayan retirado, simplemente es que Youtube lo ha eliminado tal vez a consecuencia de las denuncias recibidas.
La falta de originalidad del imaginario y las performances separatistas lejos de alertar a sus simpatizantes, parece cargarlos de razón, como si invocar los nombres de Nelson Mandela, Mahatma Gandhi y Martin Luther King o hasta incluso recurrir a ídolos menores como Julian Assange, Arnaldo Otegui, Rigoberta Menchú y Yoko Ono, fuera tanto como imbuirse de las esencias revolucionarias y armarse de su prestigio indudable o dudoso.
En el extremo opuesto de las campañas de los brazos civiles del supremacismo está el separatismo vasco, que yo diría que prescinde de la propaganda y de los happenings lúdicos, pero que ha dejado padres sin hijos e hijos sin padres en cifras de terror y desconsuelo que no podemos ni debemos olvidar. Naturalmente es peor cualquier atentado terrorista que llenar la Avenida Diagonal de cera hasta hacerla intransitable. Pero el resultado a largo plazo y sostenidamente es el mismo, la fractura social.
*
Me aconsejan que no opine y no porque mi opinión no interese o no importe, que también, sino porque se teme que me gane alguna enemistad o que me pueda perjudicar económicamente. Si soy sincera, creo que la discreción me ha evitado enfrentamientos pero no me ha asegurado ninguna ventaja. Gran parte del éxito de la multitudinaria manifestación del pasado 8 de octubre, convocada por Societat Civil Catalana, se debió en gran proporción al hartazgo, a la alarma y a la higiene elemental de no callar más y ventilarse. Naturalmente se hizo desde el respeto.
¿Y sobre los amigos? Mientras la cosa se mantenía en el terreno de sus opiniones, bien. Pero cuando ya se va a votar en un referéndum ilegal en el que además hubo fraude de cabo a rabo, no hay más que hablar.
Los que nos llaman "fachas" a los que preferimos la convivencia en España y en Europa es bien seguro que desconocerán que Unamuno llamaba a Barcelona "la ciudad de las fachadas": "Y en esta espléndida ciudad, de magníficas fachadas, que parecen construídas para asombrar y deslumbrar a los visitantes y huéspedes, el tifus hace estragos por falta de un buen sistema de desagüe. Y ello se comprende: las fachadas se ven, desde luego; el alcantarillado no".

Cat person. Óleo de Shaun Tan

____
(*) Copio mi cita de la de El adelantado. También he visto el artículo en el libro del cronista Permanyer, Cites i testimonis sobre Barcelona : la ciutat viscuda i jutjada per personatges no catalans al llarg de 2.000 anys.

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17.10.17

Mors osculi

e comenta una amiga que estos días se contenta con algún ratito de silencio y que, contra lo que suele ser lo normal, está deseando salir de viaje de trabajo , aunque sea a Bruselas. Le advierto que seguro que allí hay estelades. Ayer fue un día muy difícil. Empezamos con los incendios en Portugal, Galicia, Castilla y León, y Asturias. Después anduvimos pendientes de cual era la respuesta de Carles Puigdemont al requerimiento del Consejo de Ministros, que no por previsible dejaba de tenernos en vilo. A media mañana la fiscalía del caso del mayor Trapero avanzó que no habría cárcel para él, cosa que a las 6 se confirmó a pesar de que hubo alguna vacilación un par de horas antes. Hubo que esperar a la hora de la cena para conocer la noticia de que se había sentenciado prisión sin fianza para Jordi Cuixart (presidente de Òmnium Cultural) y Jordi Sànchez (presidente de la Assemblea Nacional de Catalunya), por los sucesos del 20 de septiembre y el 1 de octubre. 
Como era de esperar, la cacerolada sonó incluso antes de la hora habitual y empezó a sonar en mi barrio a eso de las nueve y media, y se prolongó más de media hora. Naturalmente los dos Jordis habían dejado los dispositivos de protesta en marcha. Como la cacerolada que llegaba a mi casa llegaba como en capas, unas más lejanas y otras más cercanas, daba la impresión de que cencerreaba un rebaño ovino que entraba al redil. Aunque la sensación acústica desprovista de angustia era esa, la furia de quienes golpeaban el metal dejaba otras impresiones. Me imagino que los que siempre han sido movilizados por Òmnium y la ANC, al ver al presidente de la Generalitat que no se determina y al ver a dos líderes en prisión, han ido ahondando en la frustración de no ver avanzar un proceso que presumían más fluido y más diligente. Y todos sabemos que la frustración o su reacción no suelen ser livianas ni apacibles. De hecho, yo me pasé las dos horas que transcurrieron entre la sentencia a Trapero y las de Cuixart y Sànchez, defendiendo que tal vez el encarcelamiento de Trapero podría haber desatado tumultos.
La primera parte de la tarde la pasé en el Cementerio de Poble Nou, que existe desde 1775. Su sección neoclásica tiene un cierto encanto y valor arquitectónico. Se encuentra en el lado opuesto de la entrada actual y la rodean arcos-capillas elevados sobre el espacio donde están los panteones, algunos de ellos de gusto gótico y con estatuas que el tiempo, el sol y la lluvia han ido transformando. Pero la estatua más conocida del cementerio de Poble Nou es de mármol y se encuentra en el departamento III. Se dice que aunque es obra del taller de Jaume Barba la ejecutó Joan Fontbernat. "El beso de la muerte" preside la tumba de Josep Llaudet Soler y la encargó a la muerte de su hijo, de 30 años. En la base de la escultura constan unos versos de Jacint Verdaguer: "Mes són cor jovenívol no Pot més; a ses venes la Sanch s'atura i glaça i l'esma perduda amb la fe s'abraça sentint-se caure de la mort al bes".
La escultura de Barba-Fontbernat de 1930 se basa en un relieve que hay en Il Monumentale de Milán, sobre la tumba de la familia Marani, obra de Ercole Mentasti. Hay una fotografía en Piscolabis Librorum.
Ayer lucía un sol esplendoroso, y las imágenes salieron demasiado iluminadas, y no pude tomar más fotografías que las que hoy publico porque me costó encontrar la escultura y cuando la encontré faltaba poco tiempo para que cerraran el cementerio. Sin embargo creo que se puede captar la fuerza de lo que transmite. El cuerpo bello exánime de un joven y un esqueleto alado que lo sostiene con pasión y lo besa. La muerte, de espaldas, por lo menos a mí me inspira una cierta repugnancia. Las alas son pavorosas. Y eso que a mí me suelen gustar los esqueletos, pero este es ciertamente macabro. Por algunos minutos me olvidé del todo de lo que ocurría en nuestro mundo de los vivos y la pureza que nos falta en las escuelas y en el mar o las montañas, la encuentro siempre que voy a una necrópolis. Pureza y paz.

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15.10.17

Post 1572: Los dos ciegos

Justicia y Amor,
ciegos los dos
Isabel Escudero, Coser y cantar




olo veo la TV en algún momento los fines de semana, pero muchas veces oigo la radio y me muevo bastante en el dial, aunque siempre con preferencia por las emisoras que cubren todo el territorio español. Y esto porque así de alguna manera me aseguro la variedad de acentos y tal vez de pareceres. Mi experiencia como oyente de RNE, Onda Cero y La Cope, casi nada La Ser, me permite comentar lo diferentes que son los bloques de emisión a toda España de lo que lo son los bloques de emisión local, en mi caso Barcelona o Cataluña. Ayer tarde volví a apreciar esta notable diferencia entre el Telediario que llevó Pedro Carreño y Raquel Martínez en el Telediario de las 3 y el que ya había llevado Oriol Nolis en el de las dos y media.
Oriol Nolis precedió a Pedro Carreño como conductor del Telediario y fue cesado el noviembre de 2014 y se reincorporó al circuito catalán en enero de 2015. Aunque generalmente apreciamos a los conductores de los TD como bustos parlantes, parece ser que detrás de los burladeros o trincheras de donde nos hablan se dirimen tendencias. El arranque del TD de ayer al mediodía de Pedro Carreño se abría con una afirmación (*) que se ajusta más a criterios de precisión jurídica e informativa que la noticia del de Oriol Nolis (quien por cierto es licenciado en Ciencias de la Información y en Derecho). El telediario de Oriol Nolis se abría con  Oriol Junqueras ("Oriol Junqueras crida a la unió de d'acció del Govern i el Parlament per fer complir el mandat de l'1 d'octubre. El líder d'Esquerra ho ha dit quan falten dos dies perquè Puigdemont respongui al requeriment de Rajoy sobre la declaració d'independència"). La noticia es la misma, pero en la versión catalana la carga se estiba hacia el peso del vicepresidente de la Generalitat de Catalunya o, mejor dicho, hacia el vicepresidente pero como Presidente del partido ERC. El titular del TD precisa el número exacto de horas que quedan para que se expire un plazo que tiene que ver no tanto con un requerimiento impuesto por Rajoy como el requerimiento del ejecutivo, detalle nada menor puesto que es un documento colegiado, resultado del Consejo de Ministros, y adquiere la forma prevista por la ley, y sus plazos.
Me he detenido a transcribir ambas versiones porque me he dado cuenta de que en la calle, literalmente lo de "en la calle", la gente se ha tomado el requerimiento como una especie de ultimátum autoritario que además impone un tiempo inflexible para ser atendido. No se percibe como el resultado de una acción legal sino como una medida arbitraria de opresión. Y de que los medios alimentan esas versiones empobrecidas, a mí no me queda ya la menor duda. No podemos decir que Oriol Nolis o su busto parlante mintiera, pero -como diría Marguerite Yourcenar sobre la verdad- es impreciso e induce a error.
Hablando con una amiga de que la franja catalana de La Cope tiene un aire supremacista, se sorprendió. Me dijo: "¡Pero si son fachas!". No, le dije, tú puedes sintonizar RNE, Onda Cero o La Cope cuando emiten desde Barcelona y sorprendentemente hay un cambio de cariz radical y en el caso de que cuando se emite desde fuera de Cataluña el contenido es "facha" (que no), lo que sí es cierto es que desde dentro los contenidos son todos sobre el Barça, se da mucho espacio a la versión oficialista del Govern e incluso se da por buena y por inminente la independencia.
A lo mejor no es tan sorprendente, a lo mejor forma parte de la ficción en la que se ha convertido la cosa del cuarto poder. No me parece al lado de esto casualidad el hecho de que ayer simultáneamente se publicara en Babelia un artículo de Antonio Muñoz Molina (AMM) sobre la falacia de la leyenda negra de la dictadura española ("En Francoland") y otro en El País de Elvira Lindo (EL) sobre "El orgullo desatado". Tal vez los dos escritores se complementan no solo en su vida privada. Aunque no sigo a ninguno de los dos, me ha parecido cuando menos útil la columna de AMM, donde la de EL me resulta inane y que redunda sobre toda la matraca que se suele leer en vertederos como Facebook cualquier 12 de octubre. 
Que EL pida que "vuelva a reinar la ironía sobre el asunto" desde el subtítulo ya previene de lo que va a continuación. La ironía tiene un prestigio inmerecido y parecería objeto de aquella Orden del Mérito Conspicuo orwelliana a la que me refería recientemente. La ironía es generalmente sentimental y agria y no nos ofrece nada, solo sirve para demostrar que un autor está lo suficiente amargado y leído como para transponer en un tono menor lo que debería arrojar luz por todos los costados. La ironía confunde, no aclara, de ahí su prestigio entre los escepticistas (que no escépticos). Me extraña, por lo demás, que Elvira Lindo, que colaboró con Laura Freixas y ahora colabora con Carlos Francino (SER) por cierto, no se refiera a la identidad hipertrofiada que ha hecho brotar esa epidemia de banderas rojigualdas que a ella parece no gustarle. 
Otro signo de la flacidez de los argumentos de Elvira Lindo descansa en que los abre con una declaración de su trayectoria vital y las raíces a las que tanta gente recurre. Cuando alguien empieza a hablarme del problema que tenemos todos ahora con aquello de "yo soy... pero mis padres son de... y mi abuelo era de..., pero he estudiado en... y pasé mis primeros años de... en..." lo dejo por imposible. ¿En serio cree Elvira Lindo que a alguien le importa si su madre es de Ademuz y su padre de Cádiz? ¿Le interesa a alguien? Es que si el problema va a resultar que es de ADN o de RH, estamos aún con lo de Sabino Arana y Alfred Rosenberg
Hace muchos años le comentaba a mi amiga Mª Luz Braga —descanse en paz— que había dos tipos de nacionalismo, el que se fundamento en el pasado (en la historia o su ficción) o en la nostalgia de algo que en realidad nunca existió y el que mira al futuro. El anhelo de independencia encierra una gran dignidad e inspira admiración, pero cuando tiene ADN, RH, ficción y todo aquello de la Orden del Mérito Conspicuo, es cuando inspira aversión y horror. Por lo menos la aversión de Laura Freixas a las banderas también se concretó no solo el 12 de octubre sino ante la sensación de roba estesa que se nos impone cada día desde hace años cuando vamos por las calles de Barcelona con tanta estelada a secar.
El error de referirse a las raíces cuando de lo que se trata es de fraguar un buen país valiente y culto, es para mí ya desesperante. Y otro error ayer fue el de Juncker, que es una máquina de fabricar titulares, cuando afirmó: “Si dejamos –aunque esto no nos corresponde a nosotros- que Catalunya se separe, otros harían lo mismo. No me gustaría”. No, mire, no, la cuestión no es la de desactivar un precedente, la cuestión es si un precedente es legítimo o no.

Detalle de La Primavera de Sandro Boticelli (c. 1482). Cupido y naranjas.

_______
(*)
"Dentro de 43 horas, a las 10 de la mañana del próximo lunes, expira el plazo para que Carles Puigdemont responda al requerimiento del Ejecutivo. El president de la Generalitat tendrá que clarificar si el pasado martes en el Parlament declaró no la independencia." (Arranque del Telediario 15 horas del 14 de octubre de 2017)
(**)
"Carles Puigdemont té fins dilluns per respondre al requeriment de Mariano Rajoy sobre la declaració d'independència." (Minuto 1:52 L'Informatiu Cap de Setmana - L'Informatiu Migdia)


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13.10.17

Dante, Kafka y Orwell

«El Partit deia que Oceania no havia estat mai aliada d'Euràsia. 
Ell, Winston Smith, sabia que Oceania havia estat aliada amb Euràsia 
com a mínim quatre anys abans. 
Però on constava aquell coneixement? 
Només en la seva pròpia consciencia, la qual, en qualsevol cas, ben aviat 
seria anihilada. I si tothom acceptava la 
mentida imposada pel Partit, si tots els 
arxius explicaven el mateix conte, aleshores la
 mentida passava a la història i esdevenia
 veritat. "Qui controla el passat", deia l'eslògan del Partit, "controla 
el futur: qui controla el present, controla el passat". I tanmateix, 
el passat, tot i la seva natural alterable, mai no havia estat 
alterat. El que ara era veritat, fos el que fos, era veritat des 
del fons dels segles i ho seria pels segles dels segles. 
Era ben senzill. L'únic que calia era una inacabable 
sèrie de victòries sobre la pròpia memòria. "Control 
de la realitat" en deien. En novaparla, "pensardoble".»
George Orwell, 1984




nte la declaración de independencia de Carles Puigdemont el pasado 10 de octubre, muchos periodistas y columnistas diversos la caracterizaron de dantesca (?), kafkiana y hasta valleinclanesca. Y sin embargo, para mi extrañeza, nadie se ha referido a las vetas orwellianas del Procés. He elegido un fragmento de 1984 para fundamentar mi impresión de que es así. Basta leer la declaración tal y como enlaza el diario "Ara", donde dice: "Milers de persones, entre les quals hi ha centenars de càrrecs electes i institucionals i professionals vinculats al sector de la comunicació, l’administració i la societat civil, han estat investigades, detingudes, querellades, interrogades i amenaçades amb dures penes de presó. Les institucions espanyoles, que haurien de romandre neutrals, protegir els drets fonamentals i arbitrar davant del conflicte polític, han esdevingut part i instrument d’aquests atacs i han deixat indefensa la ciutadania de Catalunya." . La prensa que no depende del régimen del actual Govern ha sacado a la luz algunos bulos que habían corrido por internet e incluso "Le Monde" rectificó su primera crónica a la vista del desarrollo del referéndum ilegal, cosa que tampoco no es que nos proporcione un alivio, y que además—otra vez— nos recuerda a la distopia 1984. El personaje Winston Smith, que trabaja en el Ministerio de la Verdad, tiene como cometido reescribir la historia:
"Él no sabía con exactitud lo que sucedía en el invisible laberinto adonde iban a parar los tubos neumáticos, pero tenía una idea general. En cuanto se reunían y ordenaban todas las correcciones que había sido necesario introducir en un número determinado del Times, ese número volvía a ser impreso, el ejemplar primitivo se destruía y el ejemplar corregido ocupaba su puesto en el archivo. Este proceso de continua alteración no se aplicaba sólo a los periódicos, sino a los libros, revistas, folletos, carteles, programas, películas, bandas sonoras, historietas para niños, fotografías..., es decir, a toda clase de documentación o literatura que pudiera tener algún significado político o ideológico. Diariamente y casi minuto por minuto, el pasado era puesto al día. De este modo, todas las predicciones hechas por el Partido resultaban acertadas según prueba documental. Toda la historia se convertía así en un palimpsesto, raspado y vuelto a escribir con toda la frecuencia necesaria. En ningún caso habría sido posible demostrar la existencia de una falsificación. La sección más nutrida del Departamento de Registro, mucho mayor que aquella donde trabajaba Winston, se componía sencillamente de personas cuyo deber era recoger todos los ejemplares de libros, diarios y otros documentos que se hubieran quedado atrasados y tuvieran que ser destruidos. Un número del Times que -a causa de cambios en la política exterior o de profecías equivocadas hechas por el Gran Hermano- hubiera tenido que ser escrito de nuevo una docena de veces, seguía estando en los archivos con su fecha original y no existía ningún otro ejemplar para contradecirlo. También los libros eran recogidos y reescritos muchas veces y cuando se volvían a editar no se confesaba que se hubiera introducido modificación alguna. Incluso las instrucciones escritas que recibía Winston y que él hacía desaparecer invariablemente en cuanto se enteraba de su contenido, nunca daban a entender ni remotamente que se estuviera cometiendo una falsificación. Sólo se referían a erratas de imprenta o a citas equivocadas que era necesario poner bien en interés de la verdad."
La declaración de independencia que enlazo es inequívoca, pero en el pleno en el Parlament todo el mundo sabe que Puigdemont se desdijo (*) enseguida, produciendo en cuestión de segundos la consternación del grupo de personas que esperaba a las puertas un acontecimiento que se ha pospuesto o anulado. El absurdo, lejos de producir admiración por una supuesta habilidad del orador o su gabinete jurídico, produjo por una parte la frustración de los independentistas más impacientes y por otra parte el hastío de los que amamos la verdad o la precisión (como decía Marguerite Yourcenar).
El tercer elemento orwelliano del asunto es el de la enseñanza totalitaria (**). Como Orwell estuvo en Cataluña apoyando desde el POUM uno de los bandos de la Guerra Civil Española, y como sabemos que acabó muy defraudado con el stalinismo, no es accesorio pensar que conoció ese material del que están hechas las pesadillas.
Lo que no podía tal vez adivinar George Orwell, aunque entre sus hallazgos se encuentra la Orden del Mérito Conspicuo, es que Facebook superara sus periódicos basura (***)
*
La gran obra de Miguel Ángel se advierte también o incluso en sus obras inacabadas. Estas obras son además muy apreciadas porque con ellas se ha podido observar bien la técnica que seguía el escultor, que con un cincel dentado (no con el trépano) iba desbastando el duro mármol y permitía que la propia materia fuera la que sugiriera la forma. En el libro de Rudolf Wittkower sobre técnica escultórica se explica en detalle el proceso. Supongo que los escultores distinguen muy bien lo que es el modelado (trabajar la forma de un material blando) de lo que es esculpido. El esclavo que se despierta lo deja claro.

El esclavo que se despierta (Michelangelo Buonarroti)

______________
(*)
 "I amb la mateixa solemnitat, el Govern i jo mateix proposem que el Parlament suspengui els efectes de la declaració d’independència per tal que en les properes setmanes emprenguem un diàleg sense el qual no és possible arribar a una solució acordada. Creiem fermament que el moment demana no només la desescalada en la tensió sinó sobretot voluntat clara i compromesa per avançar en les demandes del poble de Catalunya a partir dels resultats de l’1 d’octubre. Resultats que hem de tenir en compte, de manera imprescindible, en l’etapa de diàleg que estem disposats a obrir." (Compareixença del president Puigdemont davant del ple del Parlament
(**)
"Con aquellos niños, pensó Winston, la desgraciada mujer debía de llevar una vida terrorífica. Dentro de uno o dos años sus propios hijos podían descubrir en ella algún indicio de herejía. Casi todos los niños de entonces eran horribles. Lo peor de todo era que esas organizaciones, como la de los Espías, los convertían sistemáticamente en pequeños salvajes ingobernables, y, sin embargo, este salvajismo no les impulsaba a rebelarse contra la disciplina del Partido. Por el contrario, adoraban al Partido y a todo lo que se relacionaba con él. Las canciones, los desfiles, las pancartas, las excursiones colectivas, la instrucción militar infantil con fusiles de juguete, los eslogans gritados por doquier, la adoración del Gran Hermano... todo ello era para los niños un estupendo juego. Toda su ferocidad revertía hacia fuera, contra los enemigos del Estado, contra los extranjeros, los traidores, saboteadores y criminales del pensamiento. Era casi normal que personas de más de treinta años les tuvieran un miedo visceral a sus hijos. Y con razón, pues apenas pasaba una semana sin que el Times publicara unas líneas describiendo cómo alguna viborilla —la denominación oficial era «heroico niño» había denunciado a sus padres a la Policía del Pensamiento contándole a ésta lo que había oído en casa".
(***)
"Allí se producían periódicos que no contenían más que informaciones deportivas, sucesos y astrología, noveluchas sensacionalistas, películas que rezumaban sexo y canciones sentimentales compuestas por medios exclusivamente mecánicos en una especie de calidoscopio llamado versificador Había incluso una sección conocida en neolengua con el nombre de Pornosec, encargada de producir pornografía de clase ínfima y que era enviada en paquetes sellados que ningún miembro del Partido, aparte de los que trabajaban en la sección, podía abrir."

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11.10.17

La sala de despiece

uesta creer que un libro sobre Psicología social del año 1954 o incluso fruto de un proceso muy anterior pueda tener aplicación hoy en día. Pero siempre es útil ver de dónde venimos y si había razonamientos que ya se hacían hace unos 70 años. Algunos de ellos mantienen su frescura en el ensayo sobre La psicología social en la industria de J. A. C. Brown (1954) (*)
"[...] en un matadero de cerdos londinense había un pequeño cuarto en el que se lavaban y separaban las vísceras, para utilizarlas con otros propósitos —los intestinos para hacer embutidos, las glándulas para extracción química, etc.—. La habitación estaba bajo el nivel del suelo, su escasa iluminación era artificial, y era además fría y húmeda; se trataba, en una palabra, de una muestra perfecta de lo que no debe ser un cuarto de trabajo. El suelo estaba cubierto de sangre, agua y el contenido intestinal de los animales, y el olor era extremadamente desagradable para cualquier visitante. Sin embargo, en ese ambiente tan lejano de lo ideal, trabajaban alegremente seis muchachas, que se pasaban el día riendo y cantando. Un funcionario médico, recién ingresado a la empresa y un tanto impresionado por el espectáculo, recomendó que se reemplazara a las muchachas por hombres y se las trasladara a otro departamento, ya que ciertas limitaciones a la construcción impedían la menor mejora inmediata de las condiciones. Esta propuesta tan bien intencionada desencadenó tal tempestad de protestas, que tuvo que retirarse de inmediato. Las muchachas querían saber qué andaba mal en su trabajo. ¿Por qué se les censuraba? ¿Acaso no cumplían bien su obligación? Y si la dirección no estaba satisfecha con su trabajo ¿por qué no lo decía y les daba una oportunidad para tratar de mejorarlo? Esas muchachas formaban un grupo de trabajo feliz, todas eran amigas, creían que hacían un trabajo delicado, y estaban bajo el control de un buen supervisor que les dejaba tomar todo el tiempo que necesitaran en el trabajo y las elogiaba atinadamente. Sin embargo, en otros departamentos de la misma fábrica, bien alumbrados, con buena calefacción y bajo las mejores condiciones materiales, trabajaban centenares de muchachas sin dejar de refunfuñar acerca del trabajo. No había nada especial en relación con las seis muchachas del cuarto pequeño; veinte años antes el grupo era diferente, el personal cambiaba, pero el estado general siempre fue satisfactorio.
No es necesario decir que no estamos recomendando malas condiciones de trabajo, o intentando negar que el ambiente físico sea de la mayor importancia y que las malas condiciones influyan desfavorablemente sobre la salud y el estado de ánimo. Pero no cabe duda de que las buenas condiciones fisicas pueden coexistir con el mal ambiente, y las malas condiciones con estados psicológicos apropiados."
Lo que se plantea en la cita es una reflexión que siempre me ha acompañado en mi vida laboral, al observar que se puede cumplir la jornada laboral en un lugar aparentemente bonito, higiénico, bien distribuido, y  sin embargo con un ambiente adverso, tirante o laxo pero no agradable. Y al contrario, se puede estar en un lugar sucio, inseguro, sin iluminación natural, pero con un ambiente de trabajo en el que se está con tranquilidad y hasta incluso se pasan buenos ratos. Yo no sé si la Psicología social y todos esos psicólogos que hay en las empresas, en los colegios, están interesados en el bienestar de los trabajadores y los escolares. Supongo que, como ocurre con otros profesionales, muchos de ellos usan o acaban usando mercenariamente su título en favor de las premisas que imponen sus jefes o el consejo académico y se convierten en meros expertos que saben navegar entre las leyes que nos protegen o nos oprimen.
Siempre me acuerdo de una vez que un grupo de conocidos que habían estado cerca de los Picos de Europa. Me contaron que habían conocido a una pastora y de ahí en adelante puse la mayor atención, porque siempre me gustó mucho la idea de ser pastora. Pero que les dio mucha pena porque comía queso y pan y pocas cosas más. Eso será durante el verano, les dije. Les había dado tanta pena que le dieron jamón en dulce. De no conocerlos podría haber creído que me estaban hablando en broma, pero no. Hablaban en serio. Les parecía que poder consumir jamón en dulce era no ya un avance de la civilización sino que yo pienso que ni siquiera apreciaban la posibilidad de que ese producto cárnico suele contener fécula y reza no contener gluten, cuando el queso que comía la pastora era de producción propia y con toda seguridad era mucho más bueno y nutritivo.
La variedad de alimentos que comieron por ejemplo mis abuelos, no tanto el que pasó media vida en Nueva York, era muy limitada. No conocían las alcachofas, ni el arroz ni la sobrasada. Por decir algo, pero explicar lo que no conocían sería el cuento de nunca acabar. Más bien habría que decir lo que comían y eso es algo que no voy a hacer. Por varias razones, entre las cuales la menor no es que la gran variedad de alimentos que tenemos a nuestro alcance no asegura ni nuestra salud ni nuestro bienestar. Y no solo por el mal uso que a veces hacemos de ellos, sino también porque entre los conservantes, los colorantes y los añadidos funcionales o decorativos, me temo que lo que comemos tiene mucho de filfa. Pasa lo mismo con todo, por mucho que a la mona la vistan de seda...
Volviendo a Brown, me parece muy interesante que al final del primer párrafo repare en que habían habido cambios en el personal de esa sala y que el bienestar no se justificaba en la buena relación de las mujeres que allí hacían su labor, sino que siempre era así. Entonces lo que nos queda por reflexionar es que el supervisor, que no las reprimía y que las incentivaba con comentarios positivos, conseguía que trabajaran a gusto. Todos sabemos que con toda seguridad no se les pagaría muy bien y que algo se las explotaría, pero si eso iba al lado de un buen ambiente laboral, seguro que no les resultaba tan ingrato o no les hacía plantearse una frustración de mal llevar.
Por suerte los obradores cárnicos son ahora lugares de una extremada pulcritud, sea por el bien de los trabajadores o de los consumidores. En general las condiciones de trabajo en cuanto a la seguridad y la higiene han mejorado y es raro y absolutamente denunciable que hayan irregularidades. Y sin embargo muchas veces el trabajo continua siendo una maldición.


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8.10.17

8O

"Es charlatán, habla de cualquier cosa: política, mujeres, 
sexo, pesca de la trucha, movimientos intestinales, su viaje 
a Europa, si es mejor criar ganado o sembrar trigo, 
tomar gin o vodka, Johnny Carson, su safari al África, 
la religión, la Biblia, Shakespeare, el genio del general 
MacArthur, la caza del jabalí, las putas de Reno comparadas 
con las de Las Vegas, el mercado de valores, enfermedades 
venéreas, si los copos de maíz son mejores que los de trigo, el oro 
mejor que los diamantes, la pena capital ( que aprueba con entusiasmo),  
fútbol, béisbol, baloncesto..., de cualquier cosa…"
Truman Capote, Ataúdes de artesanía

eo en la prensa de hoy que ayer en el pregón de las fiestas del Pilar de Zaragoza hubo pitada a Santisteban y banderas españolas. Son elementos que no tengo la menor idea de cómo van cosidos en la misma frase. Lo que es cierto es que se dieron todos a la vez y que seguramente concretan el hartazgo de la famosa "mayoría silenciosa".  También es probable que los que más alto gritaran fueran los nostálgicos, a quienes se relaciona con el Partido Popular y la ultraderecha. En cualquier caso es algo que también puede ocurrir en la manifestación convocada hoy por Societat Civil Catalana para las doce en Barcelona.
Esta manifestación, con una convocatoria clara hay que decir, fue contraprogramada por la de #hablemos o Podemos, cuyo timeline en Twitter parecía la entrega de murales del colegio, un brainstorming gráfico, sin apenas palabras, donde se exigía precisamente el diálogo. Los tuiteros alérgicos a las banderas y al plural en -os pronto simpatizaron con esta propuesta, sin saber de dónde venía, incluso cuentas donde se puede apreciar criterio y madurez política. Todo esto para decir que prefiero sumarme a una iniciativa que está respaldada claramente por una entidad, a pesar de que no sabemos quién se va a añadir ni con qué estética.
Si algo hay que agradecer al recrudecimiento de la situación en Cataluña en los últimos meses es la claridad con la que exhiben los supremacistas algunas de sus ideas de superioridad moral, fisica, psíquica, científica, deportiva, etcétera. Siempre estuvieron esas ideas, pero ahora son más evidentes. Y esa claridad contrasta con el silencio sobre los casos de corrupción de los políticos catalanes, empezando por Jordi Pujol Soley. Mi posición estriba en esos dos puntos. Y en el de la propaganda que ha invadido todas las televisiones de esta comunidad autónoma, la enseñanza, el tejido social y cultural de los barrios, las empresas, etc. Y lo que relato no es un reflexión, está planteado en el Programa 2000 que CIU publicó el año 1990, cuyo texto fue elaborado con "notas" de Jordi Pujol, y con la ayuda de Macià Alavedra (Conseller de Economia), Joan Vallvé (Conseller d'Agricultura), Joan Guitart (Conseller de Ensenyament), Josep Laporte (Conseller de Sanitat) y Miquel Roca cuando era el Secretario general de Convergència.
Ya comenté aquí en mi blog en su momento el detalle de Cuní y su grey cuando se produjo el caso de ébola en Teresa Romero, que achacaron a la marca España lo mal que se había llevado el asunto, usándolo como carnaza de su tertulia nefanda. Pero resulta que el asunto lo estaba llevando por aquel entonces un investigador catalán que dirigía el Instituto de Salud Carlos III (Madrid) y ahora es Director General de Recerca i Innovació en Salut (Barcelona), Antoni Andreu.
El pequeño ejemplo sirve de modelo de un enjambre de casos idénticos. Y los que aquí vivimos hemos sufrido esta situación sin poder prácticamente hasta hoy declarar nuestro hartazgo en público. Se nos conoce como la "mayoría silenciosa". Y sin embargo mi primer post en este blog, en agosto de 2007, ya era sobre un artículo que escribió Jordi Pujol, "Juicio severo". Cada vez que surgía la ocasión de indignarse he podido expresarme aquí y lo he hecho. Naturalmente, mi opinión apenas tiene un valor testimonial, es algo personal, sin pretensiones intelectuales de influir en nadie ni de hacerlo de forma brillante. De manera que la manifestación de hoy a las doce es toda una ocasión de poder hacer algo en favor de que los que nos oponemos al programa supremacista.
Para que también sirva de testimonio personal añado que estos días, como tantas otras personas, he excluido de mis cuentas en las redes sociales todos aquellos que habían declarado haber votado en el referéndum ilegal del 1 de octubre pasado. Un referéndum ilegal que además demostró ser un pucherazo, cosa que remata su condición. Y he suprimido ese contacto porque hago a esas personas corresponsables de la fuga de empresas y los cambios de sede de CaixaBank, Agbar, Banc de Sabadell, Codorníu, etcétera. Hago a esas personales corresponsables del previsible 10% de empobrecimiento de Cataluña.
Si al principio se puede pensar en el respeto a las opiniones, al final hay que pensar en retirarse (no menos respetuosamente) del lado de quienes están contra la legalidad, la sensatez, la realidad y el estado de derecho.  En algunos casos esas opiniones coinciden con una inmadurez cultural pavorosa, pero en otros habría que hablar de la folie à plusiers, a la que me referí el año 2011. Gente de mi propia familia, amigos de toda la vida, compañeros de trabajo, vecinos, muchas personas a las que se les tiene afecto y con las que he pasado buenos ratos nos vemos confrontados por algo de lo que todos somos víctimas. Y eso es lo triste.
El Periodico Programa 2000 CiU 1990 (hojas segunda y tercera)

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3.10.17

Phillipe





a película L'Odysée (Jérôme Salle, 2016) se está proyectando en España con el título Jacques, por Jacques Cousteau, el explorador marino. Pero la película habla tanto de Jacques Cousteau como de su segundo hijo, Phillipe, que falleció joven en accidente aéreo. La admiración de Phillipe por su padre y su pasión por el submarinismo y por volar, tuvieron un proceso de decepción al descubrir cómo Jacques Cousteau sacrificaba cuestiones de ética elemental para un ambientalista por obtener una buena fotografía para sus productos sobre el mundo del mar. En la película se mezcla este proceso, con el de Simone, la esposa, gracias a quien pudo zarpar el Calypso empeñando las joyas que habían pertenecido a su madre. Y en ello apreciamos la labor del tercer miembro de la familia, Jean-Michel, que ha escrito diversos libros, aunque tal vez el más conocido es el que escribió sobre su padre.
La imagen de la pasión de Jacques Cousteau por el mar y su contribución a la exploración de territorios vírgenes no sucumbe ante ese panorama familiar. Que tuviera una familia paralela no le quita mérito alguno y solo nos recuerda la de otros "grandes hombres". Que sus películas -las películas que rodó Jacques Cousteau- no nos muestren toda la verdad también es algo con lo que contamos siempre. En el mejor de los casos se nos muestra aquello que se nos quiere mostrar, una parte de la realidad y no toda. En el peor de los casos, si hay que romper o matar algo se rompe o se mata y si alguien lo descubre siempre se nos podrá perdonar porque lo hicimos con una intención última noble o empujados por las circunstancias adversas.
No decimos nada nuevo. Tampoco se trata de afirmar con fe ciega que el ancianito del gorro rojo tipo beanie era un cabrón. Y eso aunque es fácil, por lo menos en el entorno que yo conozco, que pasemos de la idolatría a la iconoclastia
Estos días estoy viendo mucho de todo esto, por el uso y abuso que se hace de las imágenes, de los ídolos y de todo cuanto esta bajo el imperio de la vista. Ya nos previno San Agustín en sus Confesiones de que todo cuanto puede ser visto también puede ser obra del diablo. Es decir, engañoso. ¿Hay algo a lo que podamos atender sin peligro de caer en el error o en una pasión de bajas vibraciones? Sí, los hechos. Los resultados desnudos de toda trampa y acicalamiento. No podemos caer en la falacia de que solo existe lo que puede ser fotografiado, eso aunque prevalezca la propaganda de la acción de las fuerzas de seguridad el 1 de octubre en vez de la del Parlament de Catalunya sin actividad desde hace días.
*
La breve ruptura entre Phillipe y Jacques Cousteau nos habla de la freudiana "muerte del padre" (matar al padre, más exactamente). De eso también tenemos estos días. Porque a la larga el clima al que hemos llegado en Cataluña podrá ser interpretado generacionalmente, y como una inversión de las costumbres, con una asimilación a los hijos, con un adoctrinamiento de los menores más que deleznable y con la famosa fractura familiar. La admiración de los hijos por los padres a veces se desenvuelve al revés (la admiración de los padres por los hijos) y en el caso del supremacismo, el catalanismo o el independentismo lleva a que la natural exaltación de los jóvenes se contagia a sus padres, donde no sería tan natural y nos transcribe una efervescencia para mí insólita.
La realidad nos golpea estos días con tantas imágenes y con tantos hechos, que es difícil hacer una reflexión completa, es imposible reunir todos los elementos simplemente de lo que ocurre en un día y es descabellado pensar en que nuestra opinión haga avanzar o intervenga en algo en los acontecimientos. Lo único a lo que aspiro es a no perder la calma.
*
En la época del pujolismo había una cierta sectorización de las conselleries de manera que los escaños que obtenía el PSC se iban a la Sanidad pero los que obtenía a ERC enteros o por alianzas coyunturales se iban a la Enseñanza. Y los resultados se ven ahora. Ayer pasé a mediodía por la Calle Cartagena, entre Provença y Mallorca. Hora del recreo y hora que se convocó para protestar contra la actuación de las fuerzas de la policia judicial no sediciosa (Policía Nacional y Guardia Civil). De repente desde detrás de la alambrada que rodeaba el patio del recreo empezaron niños de 7-9 años a corear VOLEM VOTAR y LLIBERTAT. Me pregunté si saben los padres de estos niños qué estaban haciendo sus niños en la escuela y qué género de maestros hay en la Escola Tàbor. Todo ello me perturbó tanto que aunque no me siento capaz de trasmitir mi escándalo sí me veo en la obligación de plantearlo y dejar constancia.

Phillipe y Jacques Cousteau

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29.9.17

Acervo y acerbo popular

"Aristobulus Ursiclos era rico de dinero y 
más rico aún de ideas. Demasiado sabio para ser tan joven, 
no ha­cía más que aburrir a los demás con su erudición 
univer­sal. Graduado en las universidades de Oxford 
y de Edimburgo, poseía más ciencia física, química, 
astronó­mica y matemática que literatura. En el fondo, 
era tan presuntuoso, que, a pesar de toda su erudición, 
parecía un necio. Su principal manía, o 
monomanía, como se prefiera, era la de dar 
explicaciones continuamente so­bre todo lo que formaba 
parte de las cosas más naturales; en fin, era un pedante, 
de trato más bien desagradable. La gente no se reía 
de él, porque no tenía ninguna gracia, pero 
quizá se reiría de él por su ridiculez."
Jules Verne, El rayo verde





o sé si en la actualidad los adolescentes leen a Jules Verne, ni siquiera sé si leen libros. Pero en mi generación a su edad algunos libros de Verne leímos, ni que fuera en las adaptaciones de Historias Selección de la editorial Bruguera. Mi preferido era Veinte mil leguas del viaje submarino. El autor abandonó los estudios de Derecho que le impuso su familia por la escritura y, sin embargo, o gracias a eso, nadie puede negar que había adquirido conocimientos en diferentes materias y creo que pocos son cuestionables. Incluso se ha advertido mil veces que predijo muchos inventos y descubrimientos, cosa que nos recuerda a Leonardo da Vinci. Contrasta la vida de Verne con la descripción del personaje de Aristobulus Ursiclos, su ridícula pedantería.
Cada vez que oigo la palabra "intelectual" me acuerdo de Aristobulus Ursiclos y de otros personajes de la vida real a los que ahora, al cierre del Parlament de Cataluña y el planteamiento de un referéndum ilegal, se les exige un posicionamiento claro. Pero tal vez la labor de nuestros intelectuales está enfocada en interpretar el pasado y, en el mejor de los casos, prever el futuro, pero eso menos. Después, pero sin ser una cuestión menor, hay que considerar otro factor, que es si hay que hablar de lo que en los años del Franquismo se conocía como "compromiso social" o si hay que hablar de "responsabilidad". En mi opinión, el intelectual debe conocer el pasado, hablar del presente y tener responsabilidad.
El clima está muy enervado y lo dice alguien que evita (hasta cierto punto) las situaciones de discusión y especialmente las de irracionalidad. Me siento un poco como debieron sentirse los varsovianos en 1939, entre los nazis y los stalinistas, algo que se recreó bien en "Katyń" (Andrzej Wajda, 2009). O como un compañero que tuve en el Hospital de Bellvitge, que fue a una boda al sur de Francia donde se enzarzaron en una pelea tal que acabaron en la comisaría. Tuvo que volver a declarar. Y la boda se había celebrado pero está claro que el banquete fue un desastre. 
Estos días el cantautor Joan Manuel Serrat recibió todo tipo de vituperios e insultos por haber hecho unas declaraciones sobre la falta de transparencia del referéndum convocado para el 1 de octubre próximo. Lo criticaron los independentistas, los nacionalistas y los supremacistas, algunos de ellos con unas maneras intolerables e incompatibles con la buena convivencia. Personas con otras tendencias propusieron que las caceroladas que se han ido convocando estos días en Barcelona que fueran contraatacadas con "Mediterráneo". No hace falta recordar que años atrás "Mediterráneo" fue considerada la mejor canción de los últimos 50 años en España. Pero otras personas, entre las que me encuentro, manifestaron su oposición a esa idea. Seguramente porque esa canción nos gusta a todos, tirios o troyanos, y nos inspira lo que se dice "buen rollo" y nos devuelve a una idea del mar que nos rodea arcádica, pura, alegre, limpia. El propio Serrat pidió públicamente -volviéndose a exponer a las hordas tuiteras y a algún pseudointelectual- que dejaran su canción tranquila. Porque esa canción aún le pertenece. Ya sabemos que cuando una canción, una imagen o un poema llega a popularizarse mucho se convierte en algo que pasa a pertenecer al acervo popular. Pero no al acerbo
Seguramente mi comprensión lectora no alcanza a percibir toda la fuerza de una frase como "en los treinta y tantos años de nacionalismo que ha sufrido Cataluña jamás has dado un paso al frente para distinguirte de Cataluña" (José María Albert de Paco), pero me atrevo a decir que esa afirmación contra Serrat es injusta y de poco fundamento, sólo habría que consultar la hemeroteca, cosa que puede hacer cualquiera, aunque no sea un periodista freelance. En el año 2014 Serrat ya se pronunció sobre el referéndum del 9 de noviembre, y  dijo que no estaba a favor de la independencia de Cataluña pero que sí estaba a favor de que se pudiera hacer un referéndum o consulta correcta. Protesté en la cuenta en Twitter de Albert de Paco pero naturalmente no obtuve respuesta y sí obtuve una reconvención por parte de una de sus seguidoras -que también lo es mía-. Si no entendí mal Serrat no se había pronunciado suficientemente y mi opinión no contaba gran cosa (yo no soy una intelectual y no tengo seguidores). Así dicho en resumen. 
Entonces a las dos condiciones con las que he pretendido definir a los intelectuales (su posición en el tiempo y su adhesión a unas ideas) hay que añadir la del número de personas que está dispuesta a aplaudirlos o de hacer seguidismo o amiguismo. La polarización de la sociedad no nos lleva muy lejos, como se ha visto con el ejemplo del caso de Serrat, que supongo que se habrá llevado un disgusto. Y no se lo merece. Serrat no le gusta a los exaltados de Llach pero tampoco le gusta a los ríspidos de Albert de Paco, que lo ven como "de la ceja" y por tanto ya queda descartado. La polarización se reproduce como un fractal y no nos lleva a ningún sitio.
El hecho de que la campaña del 1O reproduzca la imagen de un marcador futbolístico (1-0) no es baladí. Y por eso ayer el tuit de Gerard Piqué encontró más resonancia de la habitual, que ya es decir, entre los que más gritan y entre la afición del Barça y de la Selección Española. Diré que incluso, aunque no soy mucho de teorías conspiranoicas, creí en la ingeniería social de una mano negra que maneja el clima de un partido de fútbol de una liga ignominiosa con ambiente de bronca.

"Aristobulus Ursiclos et ses enjambées métriques" (León Bennett)

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22.9.17

Hotel Atrium Prestige

"Se ha calculado que un país como Holanda, por ejemplo, 
con el alto nivel de vida de sus 15 millones de habitantes, 
utiliza en el resto del mundo una superficie  cerca de 15 
veces su territorio nacional para suministro de 
recursos naturales y sumidero de residuos"
Enric Boada, Cuando morir sea una fiesta

oir du pays (Delphine Coulin y Muriel Coulin, 2016) se ha traducido al español como La escala y al inglés como The stopover. La película trata de los tres días de descompresión que pasa una tropa en Chipre (del lado griego) tras dejar la guerra de Afganistán y volver a Francia. Por inverosímil que parezca ver entrar a los soldados por la puerta de un hotel donde hay turistas, parece que es habitual que los ejércitos hagan pasar a sus combatientes por una pequeña escala antes de regresar a sus casas. En esas escalas o paradas se les hace pasar por un proceso psicológico que les permita limpiar los traumas. El resplandor que se percibe en el fotograma, a pleno sol, prácticamente domina todas las escenas exteriores diurnas y a mi entender remata la sensación de irrealidad. Las sesiones de terapia grupal se sirven de la realidad virtual, para ayudar a los soldados a recrear sus recuerdos y hacerlos más vívidos. Y el plano de los turistas bailando cerca del mar acaba de producirnos otro impacto visual que nos recuerda a una ilusión óptica o un espejismo. Aunque se supone que el hotel se encuentra en Chipre, el hotel del rodaje es el Atrium Prestige, que se encuentra en Rodas (Grecia).
Cuesta creer que la tropa entre en un hotel vestidos con sus uniformes militares, demasiado oscuros para camuflarse en Afganistán, pero se ve que esta circunstancia es cierta. Me imagino la incomodidad de las otras personas acomodadas en el resort. Pero lo que pasa de ese lado del espejo ni siquiera se sugiere, simplemente porque no importa. Cuando Marine y Aurore, las protagonistas, intentan divertirse y aprovechar esos tres días, se encuentran con la realidad. Por un lado se dan cuenta de que su esfuerzo no es bien valorado. Su condición femenina no hace falta ni que sea explícita, pero está constantemente en el aire. Y, en resumen, sin entrar en detalles, la conducta de os soldados deja ver algo del embrutecimiento al que les ha llevado el combate. Tal vez, para ser justos, pervive algo de la idea del tesón marcial y de las virtudes militares en su firmeza y dureza, pero no hay ideas de heroísmo ni de elogio del sacrificio y de la valentía. 
Que las directoras nos hayan librado de ver más allá de la tropa, que no veamos en qué andan los oficiales y los psicólogos, tiene su elocuencia, porque nos muestra a los soldados de infantería carne de cañón más solos. También es elocuente que las dos protagonistas sean de Lorient, en la región bretona, y que fueran amigas, hija de militar una de ellas (no estoy segura de que lo fueran las dos). Con ese simple planteamiento ya nos situamos y sobran otras explicaciones sobre expectativas vocacionales y demás.
Obviamente no es una película para alegrarle la tarde a nadie, para eso supongo que ya hay otras películas. Pero por lo menos remite a una realidad que existe y que abrasa cualquier atisbo de romanticismo edulcorado. La vida no es una película de Jennifer Aniston.
A lo largo de toda la mía, la vida mía,  he observado un creciente antimilitarismo, en paralelo al anticlericalismo, y eso aunque la tradición de que parte no se encuentra ante las mismas Fuerzas Armadas de hace 80 años. El antimilitarismo va asociado al progresismo y, ya que nos ponemos, al independentismo catalán, gallego y vasco. Constantemente se denigra a los profesionales militares, a pesar de que muchos de ellos lo son de carrera y cuenten con formación reglada en Derecho, Química, Medicina, en diversas ingenierías, etc. Se considera la carrera militar algo deleznable, reprobable y nocivo. Y eso incluso admitiendo que en las misiones de paz y en las grandes catástrofes son imbatibles por su preparación y su entrega. 
Los insultos que ha recibido estos días en Barcelona la Guardia Civil, tienen mucho de antimilitarismo pero también reproducen gestos de los cafres que ignoran, en los dos sentidos de la palabra ignorar, lo que significa la autoridad y que son muy dados al acoso y el linchamiento. La foto de un cabo de los Mossos d'Esquadra posando con una estelada ante un coche de la Benemérita, da buena cuenta del calado y la complejidad del problema. Como dijo Antonio Gramsci: "El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos".

Voir du pays (D. Coulin y M. Coulin, 2016)
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19.9.17

Seres inanimados

uchas veces nos acordamos en Twitter de Javier Pérez-Cepeda (@cchurruca), que nos dejó hace algo más de año y medio. Acabamos por conocernos todos un poco, aunque sea en el timeline, por los temas, el estilo y hasta en algunas manías, como la que tenía el Almirante contra las personificaciones y se decían cosas como "Europa no quiere ceder...". Naturalmente la voluntad de Europa de estar en algún sitio sería en su Parlamento, pero no tiene una identidad que puede ser asimilable siquiera a la que tiene una criatura tan desvalida como mi canario, Pepe. A "Churruca" esas personificaciones le irritaban y tal vez a mí a la larga no me hubieran pasado desapercibidas incluso sin sus atentas alertas. En realidad la prosopopeya es más frecuente de lo que pensamos, de lo que imaginamos y sobre todo de lo que querríamos. Uno de los ejemplos que tenemos más a mano es Espanya ens roba ("España nos roba"), pero hay infinidad de ejemplos. De hecho, yo creo que si tomáramos un diario al tuntún de un día cualquiera, podríamos encontrar en los titulares por lo menos una par de prosopopeyas o tres.
Hoy me he encontrado con una prosopopeya doble en un post de María Carmen Martínez Tomás, sanadora Ho'oponopono, que proviene de una forma tradicional hawaiana para solucionar conflictos. El enlace remite a un post en el que aparece una bandera constitucional española y una estelada, que no es hasta donde yo sé una bandera oficial. Lo peor no es eso, que ya me resulta toda una declaración de intenciones, sino que el texto dice: "Os invito a participar en una cadena de sanación nacional entre todos haciendo Ho'oponopono para sanar el conflicto entre Cataluña y España". Aparte de que usa no una prosopopeya sino dos, la cuestión es que da por sentada la naturaleza del conflicto que pueda haber entre las formas de ver las relaciones entre Cataluña y España. Porque el conflicto no es entre Cataluña y España, sino entre unos determinados catalanes con otros catalanes, y entre españoles y españoles, españoles y catalanes, catalanes y españoles. Reducir la discordia a dos territorios lejos de poner paz introduce un factor de distorsión, traslada un análisis burdo y poco acertado y además no aporta nada. De la misma manera que hace unos meses vimos una aplicación de la astrología (Iluminados) al independentismo y el Procés, hoy vemos una aplicación de la sabiduría ancestral hawaiana. Todo ello y lo que se irá viendo nos muestra el calado y la extensión de un fenómeno impredicible.
Oportunamente ante ese post que doy por imposible destacan dos comentarios, uno en que se apunta que los romanos deberían pedir perdón a los hispanos, etcétera, y otro de una independentista que declara no percibir conflicto alguno. Y tiene su parte de razón, porque reconocer una situación como conflictiva también es muchas veces contribuir al conflicto y mostrar una inteligencia burda, planteamiento que habría que matizar pero no ahora.
De manera que en mi modesto homenaje al Almirante, diré que si bien tiene su gracia una prosopopeya como "voy a consultarlo con la almohada", cuando asimilamos a los topónimos cualidades que son propias de las personas normalmente no se emplea para contagiar el bien. O hay algo de lo que vimos con la Dra. María Carmen Martínez Tomás, o hay orgullo ("Francia venció a Inglaterra").
*
El horizonte en el mar a veces, si no es por el sol o un velero que parece acercársele, es un tanto desvalido. Por eso siempre recurro a la imagen del horizonte que nos ofrece la Sierra de Collserola, que rodea Barcelona desde el Besós hasta Llobregat, como una guirnalda. El Tibidabo al atardecer se recorta como aquellas siluetas del teatro checo, o como una sombra chinesca. La noria, el templo del Sagrado Corazón de Jesús y el Hotel La Florida parecen erizar el filo de la montaña al caer la tarde. Detrás está la comarca vallesana, y hacia el oeste Montserrat. No lo vemos pero sabemos que están allí detrás, como un rescoldo de luces de las cocinas donde se preparan cenas, podcasts o lavadoras. 

Tibidabo (foto de móvil)

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17.9.17

Cuatrocientas noventa veces

"Le expliqué que no se inventaba dolores, pero que estos dolores no
tenían que ver con una causa objetiva, sino que
eran producto de la memoria generada en su cerebro.
Las causas habían desaparecido,
pero ella seguía cargando el dolor a sus espaldas,
como una pesada mochila".
Jordi Montero, Permiso para quejarse





on la lectura del libro de divulgación de Jordi Montero puede llegarse a la conclusión que los analgésicos y los antiinflamatorios no son el remedio al dolor crónico sin causa objetiva, que es poner parches a un problema más hondo o diferente. Voy por la posición 1154 del libro, pero creo que ya veo -por la mención que se hace a la acupuntura- que no se hará ninguna por ejemplo a la meditación y a la relajación. A pesar de que las dos técnicas se han introducido en clínicas oncológicas norteamericanas y europeas, ya sabemos lo reticentes que son en su gran mayoría los profesionales de la medicina convencional a los saberes que no consideran científicos. Y sin embargo cada vez hay más pruebas de que la meditación y la relajación funcionan borrando memorias. Es así como se suele decir.
El lastre de rencores es una pesada carga tan mucilaginosa como dicen que es el fatberg encontrado en Whitechapel en Londres, grande como dos autobuses de dos pisos. Incluso las personas que demuestran un día sí y el otro también tener la memoria de un pez, son capaces de tener presentes con gran intensidad los agravios que han padecido o creen haber padecido. La venganza contra el daño tiene muchos grados y incluso puede ser tergiversada con reacciones más nobles. La misma palabra "venganza" sugiere razonamientos mal elaborados. La palabra "perdón", que es la que ha venido a relevarla, no sé bien bien a qué corresponde. Es decir, ¿el perdón es lo que se pide o lo que se da? ¿el perdón es solo algo interior y tácito? Para la primera pregunta es muy sugerente lo que ocurre por ejemplo en el inglés con la palabra prestar que según el agente se traduce como lend o como borrow.
Cuando alguien alguna vez me ha pedido perdón me da hasta algo de coraje, y no solamente cuando se plantea con aquella facilidad que nos arrogan los evangelistas a los cristianos. "Hala, te pido perdón y me quedo tan tranquilo y si no me perdonas la culpa es tuya". Sobre todo pienso que nadie es quien para otorgar perdón, a no ser que admitamos que el ego es alguien.  Jesús de Nazaret (Mateo 18, 22) dijo que había que perdonar setenta veces siete. Al parecer el número tiene una explicación de raíz kabalística, basada en el número 490:
"Este número como sabemos es múltiplo de 49 que significa” Elevación espiritual” según la religión judía. Ésta, cuando se refiere a la cuenta de OMER que es la antigua cantidad de medida equivalente a 1.300 grs. Y está referida a 49+1 o sea, a la cantidad de gramos suficiente para agrupar en fardos la cebada a ocupar durante los 50 días en la salida de los judíos de Egipto en ruta al monte Sinaí que en el fondo es un viaje espiritual en busca de la mayor revelación de la verdad. El mismo número se encuentra en el Pentecostés que habla de ascender 49 peldaños hasta la revelación del Sinaí. En resumen el número 49 es sinónimo de pureza espiritual y descender a un grado inferior a 49 es impureza espiritual. Por último acotaremos que de acuerdo a lo leído 7 x 70= 4 +9+0 = 13 que es el valor numérico de las letras de la palabra hebrea AHAVÄ = a Amor, que es el Nº 13. Éste, se refiere al amor no emocional, sino que abarca todo lo creado. Quizás con esto el Mesías estaba hablando del amor incondicional hacia los demás, al igual que al perdón que debe ser elevado e incondicional."
Es decir que la gavilla de las ofrendas es de 49 granos más uno, que dan 50 como los días del éxodo de Egipto. No nos riamos de la numerología porque hay argumentos peores, manidos y sin embargo cargados de prestigio. Perdonar 490 veces también es una manera de dar a entender una generosidad amplia, prácticamente ilimitada. Pero si dejamos aparte los ochenta y seis mil millones de neuronas recreándose en el rencor y el miedo, aún queda el ego maltrecho, la identidad precaria y una consciencia trufada de temores y tinieblas. El rencor es proporcional al ego.
Tal vez si no entendemos la idea genuina del perdón podemos, que es más fácil, cultivar el agradecimiento.

Cerámicas de Joan Gardy Artigas en el patio de la Fundació Miró

Dona II. Joan Gardy Artigas

Dona III. Joan Gardy Artigas

Fotografía de Francesc Cornadó, en su blog, de la Dona I del ceramista Joan Gardy Artigas.

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15.9.17

La utilidad del duelo



e referí días atrás a las ofrendas que se habían depositado en el Pla de la Boqueria. No sé por qué razón ahora predomina otra denominación, Pla de l'Os ("explanada del hueso") y hasta Pla de l'Ós ("explanada del oso"). Pla de la Boqueria es la forma que aparece en el nomenclátor del Ayuntamiento y además refleja que está situado entre el Mercado de la Boquería y el Teatro del Liceo. El mosaico de Joan Miró y Joan Gardy Artigas ha cobrado relevancia, aunque ya la tenía, después del atentado, que tuvo allí el final de su cruenta carrera. Miró lo concibió como una especie de recreación del círculo que contiene una cruz que también puede ser una rosa de los vientos en un punto de bienvenida a la ciudad. El Pla está situado en las Ramblas y a él desemboca la calle Call (de lo que había sido la judería) y la calle Hospital, donde a pocos pasos se encuentra la Parroquia de San Agustín nuevo a la que hice referencia en el post anterior.
Para mi extrañeza estos días está siendo noticia la catalogación de los objetos, velas y mensajes que fueron depositados en 149 puntos de las Ramblas tras el atentado del 17 de agosto pasado. Se retiraron el 28 de agosto y lo que yo no podía adivinar es que fueran objeto de catalogación y digitalización. Me entero a través de una documentalista que sigo en Linkedin, Yolanda Sánchez Hernández, que es como el Archivo del Duelo del 11M, que el Consejo Superior de Investigaciones Científicas analizó para ver como funcionan los grassroots, movimientos asociativos improvisados a través de las imágenes religiosas, los mensajes ("Todos íbamos en ese tren", letras de canciones de rock), etcétera. Me dice Yolanda que ese trabajo ayudará a conmemorar a las víctimas incluso de una forma más imperecedera, tal y como ocurrió en Madrid.
No dudo del interés antropológico del cúmulo de los objetos que van a ser catalogados. Tal vez retirando las velas, todas ellas idénticas, el trabajo será menor y también menos inútil. Mi escepticismo se mezcla con la experiencia que he tenido ante mis propias pérdidas dolorosas, porque nunca he sentido la necesidad de erigir un altar donde se concretara el vacío de una ausencia irreparable. Tengo en casa algunas fotos de mis difuntos, cada vez más como es natural (¿?), pero sus imágenes en vida representan mi lealtad a su recuerdo. Los recuerdo constantemente y el altar reside en lo que calladamente me los devuelve a la memoria. Pero, no sé, tal vez ante situaciones tan horrorosas como la que vivimos hace apenas un mes es normal que la reacción también tenga algo de descomunal.
Mientras unos investigadores analizan las piezas del memorial del Pla de la Boqueria, otros investigadores han analizado la vida de las Ramblas y alrededores después de los hechos terroristas. Han observado que el paseo se regeneró a una velocidad mucho mayor de lo que se constató en otras capitales europeas. Pronto se volvió a restablecer la normalidad, no solo cerca de las Ramblas sino en las Ramblas mismas. Yo conozco personas que aún no se han acercado, pero creo que no es lo normal. Especialmente cuando lo difícil es evitarlas, ya que son una vía muy atractiva y que acrisola y comunica muchas calles. 
En resumen, si no entendemos la inutilidad del dolor, menos podemos entender la inutilidad del duelo. Hace unos días empecé a leer Permiso para quejarse, del neurólogo Jordi Montero, a quien tuve la suerte de conocer cuando trabajé en el Hospital de Bellvitge. Me encanta que haya escrito este libro porque tiene muchos conocimientos y experiencia y además es un tema que había que tratar, especialmente el dolor crónico. El dolor agudo lo conocemos todos, nada más nacer. El dolor crónico y algunos dolores no tan crónicos se hacen particularmente intolerables cuando se convierten en una compañía constante. Supongo que en el futuro se desarrollaran nuevos fármacos y nuevas teorías que ayuden a resistir o aceptar lo que parece tan inevitable como inaceptable. 
A lo mejor los analistas del memorial de las Ramblas encontraran resultados de los que se podrán extraer particularidades con respecto a los atentados del 11 de marzo de 2004. Me pregunto si esas particularidades no podrían apreciarse simplemente hablando con la gente o viendo qué compran y qué comen. Seguramente una de las primeras conclusiones a las que se llegará es que las ofrendas procedían de personas procedentes de muchas nacionalidades, como las víctimas. Si además los mensajes se comparan con la acritud que llegó a surcar algunas cuentas de Twitter, parecerá almíbar. 

Memorial improvisado del Pla de la Boqueria (24 de agosto de 2017)

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