31.5.12

Sin comentarios

Hace días vengo observando que Artur Mas, el presidente de la Generalitat de Catalunya usa mucho en sus declaraciones algo que conocemos como modismos. Me imagino que ese rasgo de estilo dificulta de alguna manera la traducción al español y aunque no dudo de que hay modismos del catalán que han penetrado en España -tal vez "hacer piña" (fer pinya) o arribar i moldre, que se podría traducir como "llegar y besar el santo"- hay otros que no tengo claro que tengan la misma suerte, sea buena o mala. Aunque un modismo a tiempo es muy expresivo servidora no es muy aficionada a su profusión, sobre todo cuando el sentido figurado es muy rebuscado, enigmático o hasta anacrónico, como aquel de fer-ne cinc cèntims ("enunciar"), que sin embargo se utiliza muchísimo al menos en Barcelona. También es muy conocido aquel de pixar fora de test (lit. "mear fuera del tiesto"), que yo hubiera dicho que indicaba una conducta inadecuada o inoportuna, cuando al parecer lo que significa es que alguien elude su atención o su responsabilidad o lo que sea y "echa las pelotas fuera". 
He visto un post muy simpático titulado El arte de mear de pie, que deduzco que lo escribe un nicaragüense asentado en Holanda. El post es del mayor interés porque además relata como algunos holandeses en sus casas orinan sentados y que solo orinan derechos en los lugares públicos donde los mingitorios no están previstos para esa nueva posición. No sé si esta costumbre acabará imponiéndose ya que, como muy bien señala el bloguero:
"Envidian [las mujeres] entonces el hecho que el varón -especialmente el varón nica- a cualquier hora y en cualquier lugar sólo necesita arrimarse a un arbolito, a una pared, a una llanta o ni siquiera arrimarse y sacarse la pirinola para orinar tranquilamente"
Dejando de lado lo de la envidia (?), reparo en un tema que siempre me ha intrigado: que algunos hombres, por no decir todos, a veces cuando orinan lo hacen "contra" o sobre un árbol o una pared, etcétera. Alguna vez he llegado a pensar que había alguna razón urológica, de alivio prostático o de inducción a una micción más productiva, pero es algo que desconozco. También podría ser por pudor. Me decanto por el poderío. Lo que sí sé es que alguna vez he tenido la clara sensación por figurada que fuera de que me estaban literalmente meando el blog. No creo que esta sensación prospere hasta llegar a ser un modismo como fer-ne cinc cèntims, ser quatre gats, bufar i fer ampolles, ir al grano, andar por las ramas, etc. Como esa sensación la he tenido con claridad diáfana varias veces en diferentes ocasiones, pienso que seguramente en inglés ya tiene su término y me propongo encontrarlo. Hasta que lo encuentre no pararé.
El sentido del modismo reuniría tres condiciones, aunque no tienen porque ser perfectamente concurrentes: 1) que la meada tiene un aire furtivo, cobarde (mean y se van, simplemente con el objeto de dejar la cosita amarilla con su ADN inconfundible, el territorio marcado); 2) el producto es un desahogo del comentarista o un alivio, volverá sobre todo si lo que busca es irritar, molestar, castigar o dárselas de algo; 3) puede incluso que el comentarista meón persiga dar una lección, de manera que, como los perros, cuando crea tener una pieza entre sus dientes no la soltará. Y volverá. En vez de ir a otro blog contra el que no sienta hostilidad o poderío o lo que sea.
No quería dejar de hacer estas consideraciones puesto que aunque se ha abundado mucho sobre el valor terapéutico de los blogs para quien los escribe o llena con lo que puede y sabe, también hay una función secundaria de la que apenas se habla y es la de que se convierte en el espacio terapéutico de otras personas. Desde el año 2007 he tenido que expulsar a tres que venían a aliviarse a este pobre blog y contra este pobre blog. No hace falta decir que no soy ni una santa ni una mártir. Las tres personas me merecen la mayor consideración como personas que son. Lo he hecho contra mis principios, puesto que creo en la libertad de opinión, y no ha sido fácil para mí. No obstante, cuando se tiene la seguridad de que se están recibiendo visitas cargadas de una cierta hostilidad o ensañamiento proyectivo con irisaciones sadomasoquistas, no tengo la menor duda de que lo mejor es cortarlas. Lo aconsejo por ende vivamente y sin esperar a señal alguna de recrudecimiento. Detrás de un comentario malapático solo hay otro comentario malapático.

Manneken Pis (Grand Place, Bruselas)

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30.5.12

La propiedad

El domingo en el Museo-Jardín del Laberinto fui a ver las tortugas y curiosamente, porque la realidad se recrea, vi un hombre que estaba posando junto al pabellón neoclásico mientras tocaba un tambor hang, que en cuanto lo enfundó y se lo echó a la espalda era lo más parecido al caparazón de otra tortuga.    No creo sin embargo que el Laberinto se convierta como el Parque de la Ciudadela en un lugar donde el silencio es inconcebible. Hasta donde yo sé el Laberinto es el único parque en que se cobra por entrar. La tarifa normal, es decir la más alta,  es de 2,33€ 
Nos movemos todo el tiempo entre esas nociones de lo que se paga, lo que no se paga, y pienso que incluso los galápagos tienen a su manera una idea de que el sitio en el que están y el Canal Romántico es suyo. El hecho de que la baronesa von Thyssen se tenga que subastar algún cuadro de su colección para tener liquidez nos recuerda que la crisis llega a todos, aunque a unos los arroje a la pobreza y al desahucio y a otros puede que hasta les favorezca. 11 tiendas de lujo del Passeig de Gràcia abandonaron este mes sus reales, donde es posible que en realidad nunca obtuvieran ganancia alguna pero -noblesse oblige- tenían en la milla de oro un establecimiento con el objeto de estar presentes, por su buena imagen. Aunque los medios todo lo nivelan y parezca lo mismo todo, alcalde de Marinaleda con kufiya incluída, no lo es. Y dentro de unos años, si aún estamos por aquí, podremos ver en qué acabó todo y si (como dicen) se van a recrudecer más las posiciones de cada cual. 
Aunque el 15M se arrogue la paralización de desahucios, cosa que no es cierta y que además es mentira, no se les puede negar la revitalización de la vieja idea del socialismo y el colectivismo. Los contribuyentes no tenemos muy claro como sobrevivirá el estado social sin todo el tejido de pequeños y grandes empresarios y propietarios, por otra parte en nuestra historia reciente solo tenemos ejemplos atroces del socialismo. Tampoco vamos a entrar en si las kufiyas de los mercadillos las hacen mujeres explotadas. O si el más grande comprador de aceite de oliva en España es Mercadona, cosa que lo convierte sin más en un monopolizador y convierte en irrisorio todo intento de cooperativismo y agricultura sostenible insostenible.
Todo esto para decir que no me importaría nada ser una emys orbicularis y vadear el Canal Romántico del Laberinto.
Este post tiene registrado en SafeCreative el texto y la imagen, cosa que puede mover a rechazo o desagrado a quienes están en contra de la propiedad, o al menos de la propiedad intelectual, que es la más amenazada. También puede mover a risa a quien no sea capaz de advertir ninguna virtud que me haya llevado a registrar algo que no tiene el menor valor, cosa que es cierta. En eso, en lo que me inspiran el rechazo y la risa, ahí sí he conseguido ser una tortuga.



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28.5.12

Estanque

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En marzo: Balaustrada

"Ni cogeré las flores ni temeré las fieras"

yer tuve la ocasión de ver los primeros ejemplares de hierba de San Juan en Collserola. También se le conoce como hipérico y ha sido admitido ya hace tiempo por la medicina oficial que es efectivo en las depresiones leves. Al hipérico le pasa como a la escabiosa, que pasa desapercibida, no solo por su tamaño sino porque no son flores muy llamativas o como las que se consideran ornamentales. Las flores las vi a pocos metros de Can Masdeu, una masía ocupada hace años y que goza no ya de la protección del Ayuntamiento de Barcelona, sino que ha recibido ayudas. Ayer había una fiesta estruendosa y me hizo recordar que hace unos años la Universidad Complutense, creo que fue, demostró con un registro de sonidos imperceptibles al oído humano, como las plantas sufren y que lo manifiestan. Aparte del fragor, con el consabido dominio de los graves y los bajos y los sonidos compactos y rudos, había entre las matas varios borrachos que dormían la mona. Si al menos no hicieran ruido...
Al llegar a casa me encontré con varias fotos de Eli, con las jacarandas en flor de Lisboa. Normalmente cada año florecían después que las de Barcelona, pero esta visto que les debió de afectar el frío que tuvimos hace unos 20 días, cuando hasta había nieve en el Cadí. De todas elijo la de la alfombra de flores y un gorrión, aunque todas eran de gran belleza.
Y la tercera alegría de mi jornada dedicada a las flores fue descubrir que el New York Botanical Garden imparte infinidad de cursos de dibujo botánico. Los tres libros que más me gustan sobre el tema son el de Wendy Hollender, que ha estado vinculada al jardín botánico de Nueva York, Ann Swan (que está impartiendo cursos de una semana en Andalucía) y Agathe Ravet-Haevermans. 
Hoy es otro día más y lo pasaré en gran parte en el Parque del Laberinto, un jardín-museo que tenemos en Barcelona que junto con Vil·la Amèlia i Vil·la Cecília son mis parques preferidos en mi ciudad.

"Os jacarandás de Lisboa" (Elisabete Miguel)

Escabiosa de Collserola (Marta Domínguez Senra)

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Hierba de San Juan

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26.5.12

Un respeto, dos respetos

La pitada organizada en la final de la Copa del Rey se considera desde algunos foros algo parecido a un derecho. En mi opinión, y en la de algunas personas, no sé cuantas, es una clara demostración de inmadurez política y energumenismo. Me acordé hoy de un post que publicó Luisa Cuerda en julio de 2010, que incluía un "manual de uso" para el usuario de la bandera nacional. Espero que no le parezca mal que lo incruste aquí para su mayor difusión, puesto que es muy útil y claro.
Veo en la prensa que alguien señala a los promotores y seguidores de la pitada como "víctimas de la LOGSE", pero sin embargo también veo en las fotografías de la velada gente que hace muchos años que dejó de ser joven. Por lo tanto, si lo que se quiere venir a decir que tienen un nivel cultural bajísimo, se está en lo cierto, pero proceden de otra realidad social que se refugia o respalda en los acontecimientos deportivos. Cuando hace unos años José Luis Rodríguez Zapatero, a pesar de ser el Presidente del Gobierno de España, se quedo sentado ante el paso de la bandera de Estados Unidos en un acto oficial, el gesto fue interpretado por los estadounidenses no como un ultraje sino como inmadurez política. El hecho de que estuviera en desacuerdo con Bush no le tenía que haber privado de presentar los respetos protocolarios siquiera ante el paño. Probablemente lo vivió como un gesto de consecuencia y de valor, de la misma manera que los botarates de la Copa del Rey contarán la pitada a sus nietos como algo épico e intrépido, contra la opresión española, como si no existieran las urnas, la Constitución y el juego democrático.
Estos días algunos periodistas conjeturaban sobre lo que pasaría si alguien organizara pitadas o abucheos a los himnos de las comunidades autónomas o a sus representantes, sobre lo que pasaría si alguien quemara una senyera o una ikurriña o si las arriaran de alguna institución.
Con ustedes, el manual de la bandera.



La Bandera Nacional. Manual Para El Usuario. Texto de Luisa Cuerda

25.5.12

De tal palo

uando mi madre emigró a Barcelona le sorprendieron entre otras cosas las puertas metálicas de las tiendas y las chichoneras. Las chichoneras de paja de centeno o gorres de cop ya estaban en desuso cuando yo empecé a tener conocimiento, pero se siguen haciendo en Bellvei (Tarragona):
"La Gorra de Cop, singular chichonera hecha con paja de centeno anudada mediante hilos encerados, fabricada durante dos siglos únicamente en Bellvei (Tarragona). Fabricación por encargo.
Se trata de una protección para la cabecita del bebé, en sus primeros pasos y cuando ya camina solito, pero no tiene precaución con las esquinas o se pone en pié bajo una mesa o simplemente pierde el equilibrio.
Con la misma técnica, además de gorras de diferentes tamaños (para bebés, para muñecos, miniaturas, recuerdos de bautizo, etc.) también se fabrican cestos, costureros, bomboneras, abanicos..." (Gorres de cop)

Yo el único bebé que recuerdo con chichonera (que supongo que nadie escapa que proviene de "chichón", para prevenir los chichones, se entiende), el único bebe digo, tenía la cabeza aparatosamente grande, más grande de lo normal. Y creo que era por eso que no se la podía tener y se le iba para los lados. De manera que se daría más golpes de lo normal, digo yo. Tampoco es que fuera monstruosamente cabezón, pero tenía una señora cabeza. La mía es pequeña y con todo, cuando se murió mi abuelo paterno y me dieron una de sus boinas, no me cabía, cosa que prueba que la suya aún era menor. De hecho no le cabía a nadie más de la familia.
Y sin embargo nos estamos desviando del tema de hoy, que es el paso de la gerontocracia a la paidocracia, del predominio de los ancianos y su veneración, a la glorificación de niños y bebés. No creo que haga falta ilustrar el hecho, y no tanto porque es algo sabido sino porque aquí no intentamos convencer a nadie de nada. No sé si acaso no será más adecuado hablar de paidocentrismo que de paidocracia. En cualquier caso lo que sí podemos afirmar es que incluso una cuestión tan consuetudinaria como el baño o -mejor aún- la lactancia, que antes estaban engranadas en la vida familiar, han salido a la calle, a Youtube, a las plazas, no exentas incluso de un cierto exhibicionismo.Si se me perdona el autoplagio, uno de mis post más concurridos (El espíritu de la época), con 1234 visitas a día de hoy,  creo que lo es no por el pintor bierdermeier Carl Spitzweg sino por haber mencionado los desnudos de embarazadas:  
"Los exégetas y los gurús de la cultura nunca nos podrán demostrar qué fue primero, si la Annie Leibovitz haciéndose un autorretrato desnuda y embarazada (menos famoso que el que hizo la propia fotógrafa de Demi Moore para “Vanity Fair”), o la moda de un cierto exhibicionismo o orgullo gestante, que parece que ya va en retroceso o que por lo menos ha perdido la fuerza de la novedad. Yo diría que la ostentación del abdomen ha sido la moda más llamativa en la historia del embarazo después de la Venus de Willendorf y de la tiranía del guardainfante y el tontillo, que ya es."
El hecho de que haya infinidad de visitas en mi blog que solo se puedan justificar en errores de ese género tendría que ser...¿embarazoso? para mí, pero no lo es. Solo me molestan los del "pene de enano", que los hay y muchos. De manera que incluso he cambiado la palabra en cuestión por "miembro" a ver si así despisto al robot de Google y a los afanosos buscadores de temas que este blog no descarta pero que tampoco contempla. Tuve que eliminar un post titulado "True love" porque llegué a tener cosa de 20 visitas diarias. Y no era más que la famosa foto de los restos arqueológicos de unos esqueletos abrazados.
Desde mi ignorancia siempre creo que no se ha apreciado en todo su valor ese viraje de la maternidad o la paternidad o la puerilidad, y que no se ha hablado bastante de la abuelidad. Simplemente el negocio y la mitología que hay en torno a la lactancia es colosal y una buena muestra de lo que se han sacado las cosas de quicio. Soy biznieta de una nodriza muy productiva y en mi familia todos hemos sido criados a pecho de largo. Cuando yo nací aún se avisaba en el diario hablado de señoras a las que se les había cortado la leche, por si alguien podía reemplazarlas. Cada día daban esa información y la de los desaparecidos. Mi madre se lamentaba de no poder hacer ese servicio porque andaba sobrada pero trabajaba fuera de casa, con lo que le hubieran tenido que llevar al lactante al pie del cañón. 
Cuando ella era pequeña, en el pueblo, no era raro que alguna vecina le dijera a otra de su confianza: "Voy a tal sitio, se non chegaren pra darlle o peito ao neno, mira dálleo ti", y tan amigas. Entonces a lo mejor la vida era más difícil pero no se la complicaban tanto. Y ¡qué baja que es la natalidad en España!

Cría de elefante decorado en la Fiesta de los colores (Holi) de Jaipur, India

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Post 806: La realidad y el deseo

e robo el título a un poemario de Luis Cernuda para titular este nuevo post. Veo que recientemente ha habido en Forum Clínic una discusión en torno al Wishful Thinking, algo que he visto traducido por ahí como "pensamiento ilusorio" y que está en relación con la creencia o la idea de que pensar positivamente en algo y tener ideaciones de lo mejor ayuda a cambiar toda situación o a mejorarla, a fomentar la llamada "ley de atracción" del misticismo cuántico y el supermagufo Punset. En el foro se advierte del abuso del también llamado pensamiento positivo y de cómo puede arrojar de una desesperación a otra peor, la de quien se puede sentir responsable de todo lo que le pasa a quien se siente culpable.
Hace un tiempo leí en una entrevista a Ana Mª Matute que afirmaba que la ginebra es lúcida y el güisqui barroco. Aunque tengo más que pocos elementos de juicio para valorar una mitad de la frase, sí que firmaría la otra mitad. Además tengo la sensación y algo más de que esa frase está fundada en una experiencia vivida y vívida, repleta de sabiduría. Todos decimos en algún momento de la vida o en su mayor parte frases que ya nos damos cuenta de que fuera de contexto o maliciosamente, en malas manos, pueden dejarnos como verdaderos idiotas sin apenas el vigor mental suficiente para plasmar un pensamiento bien articulado. Sabemos que son sentidas, que no mataríamos ni moriríamos por ellas pero que las defenderíamos más allá de toda discusión, y sin embargo también sabemos que son inconsistentes. Hasta ahí todos somos iguales, lo malo es cuando alguien pretende hacer proselitismo con aquello que tanto le contenta y completa o lo defiende con una seguridad que raya en la estulticia. Equidistante al proselitismo y certidumbre más cándida está la mercadotecnia pura y dura. Hace poco me lo comentaba mi última profesora de yoga, que en una feria de Biocultura, si no recuerdo mal, había tal despliegue de marqueting que apenas reconocía el saber milenario. Pero mi profesora no se gana la vida así, sus emolumentos proceden de su otro oficio, por lo que se limita a dar sus clases a un grupo que a su vez tampoco tiene pretensiones, todo ello dentro de un orden.
Advierte Louise L. Hay, una de las postulantes más famosa de la ley de atracción y el pensamiento ilusorio, de la Nueva Era, de que al leer sus libros alguien puede sentir un cierto rechazo ante alguna afirmación, una cierta repelencia. También advierte de que si hay algo que sí se acepta mientras se lee, hay que seguir adelante y que ella se da por satisfecha si una sola idea ha servido de algo. Como bibliotecaria esta exhortación me produce la mayor curiosidad porque ensancha la idea del libro como objeto. De la misma manera que cuando buscábamos en una guía telefónica no nos teníamos que leer todo el matraco, los libros de autoayuda en general están pensados para ser consumidos y producir unos efectos o resultados muy determinados incluso sin necesidad de leerlos en su integridad o por un orden convencional.
La ley del amor, un libro que se ofrece gratis en internet, de Vicent Guillem Primo, está organizado por preguntas y respuestas, un formato que ya procede de la antigüedad, aunque ahora mismo solo soy capaz de recordar un ejemplo de Ramon Llull. Permite hacer una exposición didáctica, cercana y, a pesar de seguir un plan establecido, permite una cierta desenvoltura, entrar en un tema, salir, volver al cabo de tres o cuatro preguntas o respuestas. La exposición también permite que el libro pueda ser consumido a ratitos, un poquito en un trayecto de metro, otro poquito antes de dormir, cuando se va pudiendo.
En el caso de Louise L. Hay, como en el de Michelle Nielsen, como en el de Eduard Punset, hay un historial de alguna larga enfermedad y un restablecimiento de la salud. Tanto estas personas como las que hay detrás de la nube del Curso de milagros o Cursos de milagros son candorosamente amorosos y muestran una seguridad total en aquello que trasmiten. Me gustaría arrogarles convicción, pero creo que las convicciones pertenecen a otra esfera del conocimiento, que están más cerca de otras actividades mentales. Es como confundir derechos e intereses. Lo que sí tienen todos ellos en común digo es que sus afirmaciones son muy seguras. No he sido capaz de acabar ni uno solo de los libros que se ofrecen en internet por eso, porque se hacen afirmaciones como que elegimos la familia en la que nacemos o cosas así con total seguridad. Si solo se planteara como una posibilidad o una experiencia personal ya me habrían "ganado" para la causa. Este género de asertos me devuelven a las suspicacias del foro que mencioné al principio.
Hace unos años había un juez en uno de los distritos de la provincia de Barcelona que cuando intervenía en algún caso de abuso sexual o violación siempre siempre dejaba a entender que la víctima había inducido al delito aunque solo fuera por la forma de vestir. Y de alguna manera, no hace falta decir cual, estos libros basados en que somos responsables de nuestra propia felicidad, llevados a la ultranza de la ley de atracción, me recuerdan a ese juez desgraciado.
En uno de los primeros posts de este pobre blog, ya me refería a que yo me encuentro más a gusto con nuestro arsenal clásico. No le quitaba mérito al libro sobre la ira de Thich Nhat Hanh, pero prefería el de Séneca. Escrito admirablemente además. No me atrevería a hacer tal afirmación si no hubiera leído ambos. Cuando hablo del  Dhammapada o del Bagavadh Gita, que leí con el Mahabharata y por separado, es que los he leído. Los Upanishads, los maestros del Zen, el confucionismo, el taoísmo, el budismo, la Torah, el libro de los muertos tibetano, el Popol Vuh, todos los textos principales donde se representa el saber de cada filosofía o fe los he leído con mayor o menor provecho o método. Y sin embargo con los Evangelios, Epícteto y Séneca me basta. Las traducciones de los textos orientales, son a veces versionadas a través del inglés o el francés y solo un recuerdo aberrante del original. Y excuso decir que yo, que apenas me sé defender en inglés, no me voy a poner a bregar con lenguas mucho más complejas como el chino o el sánscrito.
El Enchyridion de Epícteto no lo escribió él, sino algún discípulo, pero seguramente, como pasó con Jesús de Nazaret, la transcripción es muy fiel.

"Manténte unido a lo que es espiritualmente superior, prescindiendo de lo que hacen y dicen los demás. Sé fiel a tus verdaderas aspiraciones pase lo que pase a tu alrededor" (Epícteto, Enchyridion)

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20.5.12

A la luz


El sábado pasado estuvimos haciendo fotos de Trini, mi anciano canario. Nunca había conseguido que posara tranquilamente en mi mano. Ayer lo atacó en su jaula una gaviota y lo destrozó. Fue un ataque espantoso e inútil. 
Aunque era un anciano canario estaba bien cuidado y sus 14 años estaban muy bien llevados. Ya no cantaba y pienso que veía poco. El lunes pasado precisamente recordaba la muerte de Limón, el canario de una compañera de trabajo, que también fue atacado por una gaviota, el año 1999. Mis premoniciones nunca me encuentran predispuesta a ver peligros, soy una optimista inveterada, hasta la estupidez. Hubiera preferido para Trini una muerte más tranquila, pero debo decir que peleó como un valiente.

Trini Domínguez (Foto: 12 de mayo de 2012)
17 de febrero de 1998  19 de mayo de 2012

Cuerpo de jota

Un hombre con el nombre idéntico a Harry F. Griffin está enterrado en un cementerio de Los Ángeles desde 1924 y bien pudiera ser él mismo, cuya foto de 1914 lo representa en una de sus demostraciones de fuerza. En su tiempo fue considerado metonímicamente "la más fuerte mandíbula del mundo" y bien pudiera haberlo sido. Como hay gente para todo, es posible que la proeza se haya superado, pero nadie le quita su mérito.
Aunque se suele asociar la fuerza con las pesas y demás, hay fortachones y esforzados hasta en el wushu y el yoga. No me refiero a la gente que se gana la vida haciendo demostraciones de su potencia o flexibilidad, como se la ganaba  el forzudo del circo. Me refiero a los vigoréxicos, chulos de gimnasio, maquineros, vigilantes de playa y demás seres musculados. No deja de ser interesante la tradición en el cómic y el cine del abusica con el grandullón tonto. Pero no nos desviemos.
Aunque cualquier etólogo nos hablaría durante horas de que en los animales la demostración de fuerza es vital para la cohesión del grupito y su multiplicación, hay cosas que no son tan antiguas como se diría. Por ejemplo, se ve que los aizkolaris o cargadores de piedra vascos no proceden de la noche de los tiempos. Aunque siempre se cargaran piedras, la exhibición es muy reciente, de finales del siglo XIX. Pienso paralelamente en la moda del deporte en las clases sociales altas, antes de las guerras mundiales. En oposición al trabajo, por supuesto. 
A veces cuando voy a caminar a la sierra de Collserola -nunca en sábado porque es un peligro a causa de los mountain-bikers- me cruzo con amoratados corredores, con ciclistas que sudan la gota gorda y como hace muchos años que voy sé de sus lesiones y espolones calcáneos y bravuconadas varias. Y es que a veces se hace deporte con un empeño que se diría que es penitencial de no ser que estuviéramos seguros de que más bien conlleva un afán de superación. Les azuza la competitividad, la marca, el récord, sea en relación a otros deportistas, sea contra ellos mismos. Y aunque se  diría que la competitividad es propia de los deportes que son un juego o en los que intervienen equipos, o se hace una carrera, también está en el yoga. He estado en sesiones de yoga (y digo yoga, no Pilates) en los que no falta quien hace ostentación de su flexibilidad, su equilibrio, su fuerza o todo a la vez. Y sin embargo para quien practica yoga nada habría más alejado del panorama de su práctica que las nociones de competición, ostentación, rivalidad, etcétera.
También me parece muy llamativa la obsesión con determinados extremos de la biomecánica, con el diseño y la ergonomía de las zapatillas o de las camisetas, la alimentación. Y, siguiendo con el paralelismo, esto también se da en el yoga, aunque el yoga  (y digo yoga) no es propiamente un deporte. Yo suelo practicar algo de yoga, menos taichi, camino, corro algo, nado poco (me da asco la piscina). Me preocupo por ir vestida de manera que no pase frío ni calor, y voy calzada de manera que no me pueda lesionar, pero no me preocupa llegar 2 minutos antes o haber estirado las vértebras 2 centímetros menos. Solo busco, inspirándome en los gatos, los pájaros y los perros, y hasta en los cocodrílidos, mi placer. Y si tuviera que decirlo todo, que no tiene el menor interés, diría que esto de las zapatillas me recuerda a la alternancia de la moda de pantalón acampanado, estrecho, ancho, no tan estrecho, no tan ancho, y así siempre. Lo hacen para vender. El último grito en Nueva York es correr descalzos.
Por todo lo dicho y por lo que callo también, ante tantas demostraciones de fuerza y de bobadas, suelo decir que más que deporte lo que yo hago es algo de ejercicio. Saber que puedo echar una carrerita al trote de unos 7 minutos me llega porque si la puedo hacer es que voy tirando y que si me apetece puedo correr más o menos. 

El bombero Harry F. Griffin (1914)

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18.5.12

La divina locura

latón la llamó la divina locura (theiai moirai) para distinguirla de la otra locura, la locura como enfermedad. La divina locura podía ser apolínea (profecías), dionisíaca (misticismo), propiciada por las musas (poesía) o por Afrodita (erótica). Para mí uno de los libros más esclarecedores en mi afición por el arte lo escribió Alexandre Cirici i Pellicer, Art i societat, y continúa la tradición platónica del Fedro al distinguir dos tendencias en el arte, la apolínea y la dionisíaca. Pero lo que me trae aquí es que esa distinción entre locura divina y locura patológica la ha recuperado recientemente una psiquiatra americana en un artículo científico cuyo título podría traducirse como "Creatividad y Psicopatología: un modelo de vulnerabilidad compartido". Del artículo reproduzco al final su abstract o resumen (*) puesto que la revista no es de libre acceso. Y, en resumen, podría decirse que los creativos -de los que quedan totalmente excluídos los publicitarios copiópteros a los que me he tenido que referir en alguna ocasión- son personas con un elevado riesgo de padecer trastornos del humor, trastornos del espectro esquizofrénico y alcoholismo.
Me encanta saber que lo que yo alguna vez he nombrado como "falta de miedo al límite" está descrito en la Psiquiatría como "desinhibición cognitiva" y que una de las pocas cosas que me estimula y me divierte cuando escribo se conoce como "hiperconectividad" y permite hacer asociaciones verdaderamente chisporroteantes y ajenas a los caminos andados y trillados de lo consabido y mundialmente aceptado por repetido. Sin embargo más me encantaría saber por S.H. Carson si hay CI sin creatividad.  Y si las personas de pobre creatividad tienen los neurotransmisores chuchurridos o si los neurotransmisores están chuchurridos porque no se ejercita la creatividad.
Yo diría que el artículo no aporta en sí nada novedoso al panorama de la Psicopatología y tampoco se sale de los límites del formato para desarrollar alguno de los temas apenas esbozados, ni el de los artistas alcohólicos ni el de que a algunos enfermos mentales les va muy bien la musicoterapia, dibujar, el teatro, y por qué.
Hay algunos intérpretes de música clásica, que piensan en el tópico de que el escritor escribe alcoholizado, cosa que en su oficio (el de músicos) es más bien impensable porque como el cuerpo forma parte del instrumento musical, o lo es, lo peor que se puede hacer es someterlo a excesos y reblandecer el diafragma o castigar el pulso, la espalda y todo aquello. Y sin embargo, aunque el poeta y el escritor en general no requiera tan buena forma física como la del cantante o el instrumentista, lo que es bien cierto es que nunca escribirá bebido. Otra cosa es que esté alegre o un poco achispado, o que el alcohol le permita llevar la hiperconectividad a un punto como el de la mahonesa, que ya saben que se puede cortar en cualquier momento o cuajar. No sé si la prueba definitiva de lo que digo es que si bien es verdad que hay muchos escritores alcohólicos también es verdad que hay muchos alcohólicos que no escriben.

Guido Reni, "San Mateo y un ángel" (1640)

Michelangelo Merisi da Caravaggio, "San Mateo y el ángel (1599). Primera versión hoy desaparecida.

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(*) "Creativity is considered a positive personal trait. However, highly creative people have demonstrated elevated risk for certain forms of psychopathology, including mood disorders, schizophrenia spectrum disorders, and alcoholism. A model of shared vulnerability explains the relation between creativity and psychopathology. This model, supported by recent findings from neuroscience and molecular genetics, suggests that the biological determinants conferring risk for psychopathology interact with protective cognitive factors to enhance creative ideation. Elements of shared vulnerability include cognitive desinhibition (which allows more stimuli into conscious awareness), and attentional style driven by novelty salience, and neural hyperconnectivity that may increase associations among disparate stimuli. These vulnerabilities interact with superior meta-cognitive protective factors, such is high IQ, increased working memory capacity, and enhanced cognitive flexibility, to enlarge the range and depth to stimuli available in conscious awareness to be manipulated and combined to form novel and original ideas" (Shelley H. Carson, Creativity and Psychopathology: a shared vulnerability model. Can J Psychiatry 2011; 56 (3): 144-153)

Primera página

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17.5.12

Horroris causa

sta semana se veía en "The Guardian", diario exento de toda la gama del amarillismo, un vídeo de unos monjes budistas surcoreanos de la orden Jogye bebiendo, fumando y jugando apuestas al póquer en la habitación de un hotel de lujo. No se trataba de unos monjes cualesquiera sino de líderes espirituales de una orden que cuenta diez millones de adeptos. Verdaderamente no hay que escandalizarse de que ni más ni menos que como todo el mundo unos monjes encuentren la diversión en el juego, el lujo, la bebida y el tabaco, aunque suelan estar más allá de todas estas debilidades e impurezas. Alguien dijo en los comentarios de ABC de ayer que, si acaso, lo que habría que señalar es que esos monjes han desprestigiado el póquer. Yo estaría más cerca de hacer un comentario así que de condenar su hipocresía y tanta joroba de túnica azafrán y cabeza rasurada para nada. 
Los monjes se han apresurado a deponer sus cargos, cosa que me desconcierta puesto que seguramente el Dhammapada tiene una sutilísima y poética elucidación de que las contradicciones son la forma más pura y sincera de buscar la verdad desnuda, y de que no tienen el menor interés, que son como espejismos. Por otra parte como el budismo suele no determinarse por nada, cosa que es la forma más segura de no equivocarse, cualquier afirmación es correcta e incorrecta. Debo añadir que eso de "pecar", por así decirlo, con "vicios" típicos occidentales me arroja a un mar de dudas de si se podrá "pecar" de una forma oriental. Es un tema insondable.

Navego o, mejor dicho, buceo por internet buscando alguna entrevista a Ricard Gutiérrez Martí. Encuentro una en la que acaba dando un consejo: "Sé tu mismo, no cambies". La entrevista se publicó cuando lo hicieron presidente de la Organización Médica Colegial (OMC). Es uno de esos médicos que no sé si ha sido él mismo y no ha cambiado, pero que ha acumulado y tenido muchos cargos y una carrera profesional en la gestión muy intensa (horroris causa por no sé cual universidad tal vez bonaerense, ESADE, IESE, Subdirector General del Insalud, Director General del Ministerio de Sanidad, Parc Taulí, Terrassa, Cruz Roja, etc.). 
Hace poco ha salido a la luz pública en "El País" que este hombre estuvo trabajando como gerente del Hospital de Sant Pau 4 años, luego cobró 7 sin trabajar y finalmente ha recibido 158.000 euros en concepto de indemnización por su cese. Como este señor, por llamarlo de alguna manera, ha estado vinculado al IMAS socialista y fue nombrado por el Tripartit, damos en pensar que es simpatizante o afiliado del PSC-PSOE y que el hecho de que se haya publicado el desmán en "El País" es algo así como una represalia. En cualquier caso el asunto es feo y pienso que no veremos el día en que todos los sinvergüenzas que han robado dinero público lo devuelvan.
Creo que fue la Profesora Victòria Camps quien aclaró un día para sus lectores que la moralidad era algo que afectaba la esfera privada, mientras que la ética tenía su círculo de acción en la esfera pública. Tanto la timba de los budistas surcoreanos como el fraude colosal de Gutiérrez tienen consecuencias éticas porque cada uno en lo suyo están al frente de su comunidad y se les exige un comportamiento igual o mejor que el que predican o defienden para los demás. La conducta de Gutiérrez, en los tiempos en que estamos, es además reprobable porque España está en un brete por no decir en la calamidad.
Lo malo, porque siempre todo es susceptible de empeorar, es que muchos sabemos que el caso de Gutiérrez es la punta de un iceberg. Las personas que nos consideramos normales no dejamos de maravillarnos u horrorizarnos ante el obcecado egoísmo y engreimiento de estos abusones desaprensivos.  ¿Serán así felices? ¿Lo son?

Éugene de Salignac. Pintores encaramados en el puente de  Brooklyn, 1914

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15.5.12

Perdón

"No pido perdón,
¿para qué? si me va a perdonar
porque ya no le importa..."
Joaquín Sabina, 19 días y 500 noches

stuve estos días fabricándome un mix para cuando salgo a hacer ejercicio, con música con mucho ritmo y demás. El segundo día que lo usé, tal vez porque era lunes, me dio por atender a la letra y pocas canciones soportaban el más mínimo análisis racional. No ya por las variaciones sobre el mismo tema, en torno a "sin tí no puedo vivir" o "sin tí no soy nada" o "quiero que vivas solo para mí" sino por otros razonamientos de la esfera llena de aristas del desamor. Pero si examinamos con ojo crítico las ideas en que abunda el patrimonio musical de Occidente, incluso el operístico, encontraríamos buenos ejemplos de la perpetuación de ideas  y costumbres amorosas que son además de un error un horror.
Hay gente que da las gracias y pide perdón al tuntún. Al parecer en la cultura japonesa tradicional dar las gracias a lo tonto puede producir una situación embarazosa puesto que el agradecimiento supone reconocer que se ha recibido algo y coloca al que lo da en una condición incómoda. Por lo tanto me figuro que se adoptan modos y maneras para de alguna manera darse por agasajado o lo que sea pero no hasta el punto de sonrojar al que nos favoreció y arrojarlo en un estado poco honorable de que le debemos algo o de que lo que nos hizo o nos dio excede lo que era debido. No conozco más que muy superficialmente los usos del Japón, pero sé que lo de los regalos está muy codificado, cosa que por otra parte nos releva de tener que pensar qué regalar en cada ocasión. Pues lo mismo debe ocurrir con el agradecimiento. Y me figuro que con el perdón. Alguna forma de perdón habrá, puesto que parece que el perdón es una noción común a todas las religiones.
Siempre he experimentado el perdón sobre todo como una experiencia íntima, aunque no tengo ninguna dificultad en mostrar mi pesar cuando me he equivocado de medio a medio o he hecho algo mal hecho. Pedir perdón tiene el valor de demostrar que se siente lo que ha sentido el otro y tiene el valor de permitir aclarar un conflicto. Usarlo para pedir permiso para seguir molestando es una de las perversiones más frecuentes. Usarlo con despreocupación, como si  depusiéramos en los demás la condonación de nuestras responsabilidades, otra.
A veces todo esto me resulta parecido a cuando alguien afirma "fulanito es inteligente" o "menganita es más inteligente que zutanita". Y es que para decir algo así puede uno creer tener a su vez una cierta inteligencia ¿Cómo, de otra manera, sería capaz de valorar la inteligencia ajena? Podría hacerlo desde la admiración, se me dirá. Pero muchas veces esa valoración ocurre desde la aprobación o la presunción. Le damos el Premio Cervantes a Ana Mª Matute y no el Premio Ana Mª Matute a Cervantes. Y pienso que pedir perdón en algunas personas es una forma de transferir el "problema", como si además al tomar la iniciativa se arrogara una cierta superioridad afectiva, moral o religiosa ante la que no hubiera más respuesta que la aceptación incondicional.
Aunque alguna vez sabemos por la prensa de algún indulto, lo que más vemos en las noticias son venganzas y es que generalmente, como dije atrás, el perdón es sobre todo una experiencia íntima, por heroica que sea.

Fotografía de Gregory Colbert

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13.5.12

Un lugar en el mundo

"I find one vast garden spread out all over the universe.
All plants, all human beings, all higher mind bodies
are about in this garden in various ways ,
each has his own uniqueness and beauty.
Their presence and variety give me great delight.
Every one of you adds with his special feature
 to the glory of the garden."
Sri Ma Anandamayi

a primera vez que leí algo del poeta conocido Gustavo Adolfo Bécquer fue en el colegio, pero no por el programa educativo si mal no recuerdo. Había una compañera que tenía transcritas muchas de sus rimas en un cuaderno o tal vez en la carpeta. También estaban en las puertas de los lavabos cosa que, bien pensado, es una de las máximas glorias a las que puede aspirar un poeta. Incluso aunque su nombre desaparezca, como si todo proceso de popularidad llevara en sus últimas consecuencias a la anonimización. La misma suerte corrió Rosalía de Castro, cuyos poemas conocieron muchas personas ignorando que pertenecían a ella. 
Por la misma época, a finales de los años setenta se hicieron dos series de billetes de 100 y 500 pesetas dedicadas a los dos poetas postrománticos. Creo que la serie de 500 pesetas de Jacint Verdaguer era muy anterior y la de Juan Ramón Jiménez de 2000 pesetas fue posterior. Cuando en "El País" se anunció la emisión de los billetes de 2000 pesetas se refiere la existencia de unos billetes de Joan Maragall que identifico como un error. En realidad se trataría de Verdaguer. Ahora en el euro solo está Cervantes. En algún forum de Cataluña se habla de que Cervantes era catalán, pero no le he oído ni leído a nadie de ninguna institución académica o universitaria que defendiera tal cosa, que más bien parece una boutade. Al parecer la tesis procede de una especie de "historiador" activista, quien también defiende la catalanidad del Lazarillo y de Cristóbal Colón. Inopinadamente las teorías de Bilbeny han encontrado un buen caldo de cultivo en algunos medios que diremos en el mejor de los casos que no son muy cultivados.
Estos días mucho se habla de la crisis del sector editorial, y de cómo se juntan en el mundo del libro la recesión económica y la propia crisis del formato per se. Hace nada intenté exponer mi parecer sobre todo ello, en un post titulado "Ser o no ser" , empujada por una de las campañas de Lucía Etxebarría, en la que la autora veía peligrar su modus vivendi. En mi opinión una protección excesiva del sector sea mediante subvenciones sea como sea, es empobrecedor para la literatura y para la sociedad, reflexión que estoy dispuesta a ampliar pero no a atenuar. La política de subvenciones llevada a sus últimas consecuencias acabaría por subsidiar también la lectura, no solo por asegurar su gratuidad. Y entonces todos esos libros que se nos caen de las manos, si nos pagaran por leerlos, tendrían completado su sentido.
A la vista de que los restos de Gustavo Adolfo Bécquer o Gustavo Adolfo Domínguez Bastida reposan en el Panteón de los sevillanos ilustres, y a la vista del monumento que le sufragaron generosamente los hermanos Quintero en el Parque de María Luisa, nadie podría creer las penalidades que pasaron él y su familia a cuenta de su dedicación a la literatura. Ni más ni menos que muchos literatos de su tiempo y del pasado. La glorieta de Bécquer rodea un tejo singular y la componen su busto, dos alegorías del amor herido y el que hiere y tres figuras femeninas que representan otras tantas manifestaciones del amor. El billete de 100 pesetas también quedó muy bien y no creo que haberle reservado el de 500 pesetas a la poeta gallega establezca dos rangos de valor más allá del monetario. 
Recientemente hubo un coloquio en "Lágrimas en la lluvia" (canal de Intereconomía) sobre estos temas y en concreto sobre el mecenazgo. No pude ver el programa en su integridad, aunque me gustó la intervención de Espido Freire, que hablo de sus "clientes". Es decir, la escritora escribe para unos clientes que le hacen sus encargos. Y lo que tienen los encargos es que se produce una exigencia, eso Espido Freire lo tenía más que claro. Por lo tanto no hay ahí mecenazgo sino una especie de mercantilización. La fórmula también la ha adoptado en cierta manera la cantante Mayte Martín, que va a grabar un disco de boleros si consigue la financiación de los futuros compradores. Primero les vende el disco y luego lo hace. Parece que ya ha juntado una buena parte de la financiación y eso indica que tiene un público confiado en su valor, que lo tiene y mucho. De paso así se eliminan muchos intermediarios y parásitos, por quienes no tenemos que padecer porque es bien seguro que habrán encontrado algún otro lugar en el mundo.
Llamarle mecenazgo a las subvenciones públicas es algo que repugna un tanto porque el mecenas es alguien que dedica un pequeña parte de su dinero, o una gran parte, a proteger el arte o los artistas. Los mecenas no son necesariamente empresarios, aunque como a los empresarios se les podrá acusar de especuladores pero no de sectaristas. Las subvenciones públicas son una suerte de proteccionismo y acaban forjando una red clientelar de pelotilleros y ostracismo a costa del erario público. 


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Margaritas

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10.5.12

El enemigo

"Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos 
porque uno termina pareciéndose a ellos"
Jorge Luis Borges

La biografía de Simón Bolívar en la Wikipedia es prolija y ya en algún punto advierte de que la leyenda creó y recreó anécdotas inventadas para exaltar el mito y la figura heroica del libertador. Incluso esas supercherías tienen el mayor interés, a no dudarlo. Tampoco se nos debe hacer extraño que los antepasados de Bolívar, de origen vasco (Bolíbar-Jaúregui), fueran próceres servidores del rey Felipe II y concretamente de la Real Hacienda. Todo ello sin embargo empalidece ante las Páginas selectas que he leído en la colección de miniaturas de Crisol, y en concreto el "Resumen sucinto de la vida del General Sucre":
"Cuando los generales Marino, Piar, Bermúdez y Valdez emprendieron la reconquista de su patria, en el año 13, por la parte oriental, el joven Sucre les acompañó a una empresa la más atrevida y temeraria. Apenas un puñado de valientes, que no pasaban de ciento, intentaron y lograron la libertad de tres provincias. Sucre siempre se distinguía por su infatigable actividad, por su inteligencia y por su valor. En los célebres campos de Maturín y Cumaná se encontraba de ordinario al lado de los más audaces, rompiendo las filas enemigas, destrozando los ejércitos contrarios con tres o cuatro compañías de voluntarios que componían todas nuestras fuerzas. La Grecia no ofrece prodigios mayores. Quinientos paisanos armados, mandados por el intrépido Piar destrozaron ocho mil españoles en tres combates en campo raso".
Si tenemos en cuenta que una compañía de infantería cuenta por término medio unos 100 efectivos, tocaban a 800 españoles por libertador, con lo que hay que admitir que ciertamente "la Grecia no ofrece prodigios mayores" ni siquiera en el acendrado arte de la fanfarronada y la patraña tabernaria.
Hace unos días hablábamos del bovarismo y hoy podríamos hablar del bolivarismo sin por ello perderle el respeto al legítimo deseo de todo pueblo de emanciparse. Pero una no puede dejar de ver las fulgentes charreteras de mariscal como las de un domador de pulgas o de leones y mezclarlo todo. La exaltación nacionalista a escala 1/800 es de lo más normal. No les falta ni les sobra perspicacia a los que en estos días han querido ver en las expropiaciones de empresas españolas de los presidentes electos de Argentina y Bolivia un neobolivarismo donde compensar o distraer la opinión pública de otros desaciertos, desmanes y desastres patrios. No les falta tampoco razón. 

Para acabar, otra cita, del libro de W. Montgomery Watt sobre la Historia de la España islámica (págs. 11-12):
"Para comprender cómo fue posible esta asombrosa expansión hay que remontarse a la vida de Mahoma. Mahoma fue al mismo tiempo profeta y político, combinación difícil de entender para la mentalidad moderna, con su concepción de la religión como un compartimiento estanco. Como político estava interesado en la unidad árabe; pero tal vez pensó que la unidad política iba implícita en el carácter de su misión profética, la cual no se dirigía únicamente a los hombres de La Meca, sino a los árabes en general. La unidad era, sin embargo, prácticamente imposible sin una expansión territorial, debido a la naturaleza de la vida nómada. La principal base económica de este modo de vida era la cría y el pastoreo de rebaños mediante desplazamientos irregulares desde las zonas en las que había pastos abundantes después de cada lluvia a aquellas otras en las que existían pozos permanentes. Cuando las condiciones se lo permitían los nómadas exigían una remuneración a cambió de la conducción de hombres y mercancías. La vida en el desierto árabe, sin embargo, nunca fue fácil; eran frecuentes las razzias o ataques, que, emprendidos generalmente con la finalidad de ahuyentar el ganado de un enemigo, producían también ocasionalmente pérdidas humanas. Las bajas producidas por las razzias y otras contiendas contribuían sin duda en alguna medida a resolver los problemas planteados por la escasez de alimentos. Probablemente en un determinado momento de su vida, Mahoma comprendió que la unidad política de los árabes era incompatible con las razzias y las contiendas internas; pero si éstas se hubieran suprimido, el problema de encontrar alimentos se habría agravado. ¿Cómo superar esta dificultad?
La concepción islámica de la ŷihād, o guerra santa, ha de ser considerada en este contexto. No fue en ningún momento un fenómeno puramente religioso, sino también, al menos en parte, un instrumento político. Constituyó indudablemente una transformación de la vieja tradición nómada de las razzias, cuya explicación ha de buscarse en la situación en que se hallaba Mahoma cuando únicamente tenía bajo su control Medina y unas pocas tribus aliadas. [...] En esta situación, la concepción de la guerra santa no significa sino que las incursiones de saqueo de los seguidores de Mahoma se orientan hacia los no musulmanes; así pues, a medida que aumentaba el número de tribus próximas a Medina que se convertían al islam, era necesario dirigir estas expediciones más y más lejos."


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Semillas, piedras y huesos

De vez en cuando el Museo del Louvre airea en su página de Facebook alguna pieza poco conocida de su colección. Es muy probable que la pequeña talla de marfil de Jean Auguste Barre pase desapercibida al visitante que ya ha visto la Victoria de Samotracia, la Gioconda, los miles de oinócoes, cráteras e hidrias de la colección de cerámica griega, y la Pompadour por Maurice-Quentin Delatour. Los grandes museos, si se visitan intensivamente, abotargan y conducen a un estado de desalentador cansancio total. De manera que no podemos más que envidiar a quienes pueden ir muchas veces al Museo del Prado, por ejemplo, y volver volver volver, y decir "hoy veré tal cuadro de Goya".
Aunque a simple vista puede parecer que la imagen de hoy reproduce una escultura de mármol, se trata de una talla de marfil. No sé si todo el mundo puede apreciar como en la espalda del niño y de la madre hay como una especie de vetas que son características de los colmillos (o incisivos) de los elefantes. Y las fisuras que podrían parecer resquebrajamientos del material también son característicos de la eboraria. Lo sé porque tengo una manzanita de marfil de cuando aún no estaba prohibido el tráfico ebúrneo. También tengo una pulsera de pelo de elefante, de cuando ya estaba prohibida su venta, pero la compré en una tienda normal y corriente y quiero pensar que ese pelo no era vital, que todo lo más es un ejemplo del tráfico ignonimioso que se ha hecho con los paquidermos, especialmente los africanos. Parece que esas fisuras son irremediables, pero se puede también añadir que no van a más y que incluso, junto con el amarilleamiento, autentifican la procedencia del material.
Desconozco si el trabajo del marfil produce unas piezas más delicadas que las que se pueden extraer del mármol, que es más duro. Creo que sí, que es más dúctil. Pero no sé qué cualidades puede tener como material. La cejuela de las guitarras suele ser de hueso (aunque las modernas industriales la tienen de resina y va que chuta) y me imagino que es un punto que por guiar las cuerdas desde el mástil hasta el otro extremo, tiene que reunir propiedades de dureza y resistencia, de manera que no sea rígida en exceso puesto que de lo contrario o dañaría las cuerdas o se rompería por la tensión.
Se suele poner como ejemplo de lo bien que conocían los artistas su oficio en la afanosa elaboración de las pinturas y también en Miguel Ángel visitando en persona las canteras para elegir el mármol. El arte lo han ido matando no solo la barbarie y el adocenamiento, que ya es, sino la especulación y la intelectualización. La intelectualización llegó mucho antes a las bellas letras y así nos va. 

"Madame Delaroche et son fils Horace" o "L'épouse de Paul Delaroche et leur enfant". Escultura tallada en marfil de Jean Auguste Barre, +/- 1845 (41,8 x15x13 cm).Louvre.











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Luna de mayo

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