12.7.12

Epitafio a la niña Erotión

Hanc tibi, Fronto pater, genetrix Flaccilla, puellam
oscula commendo deliciasque meas,
paruola ne nigras horrescat Erotion umbras
oraque Tartarei prodigiosa canis.
Impletura fuit sextae modo frigora brumae,
uixisset totidem ni minus illa dies.
Inter tam ueteres ludat lasciua patronos
et nomen blaeso garriat ore meum.
Mollia non rigidus caespes tegat ossa nec illi,
terra grauis fueris: non fuit illa tibi.

A vosotros Frontón y Flacila, sus padres, esta niña os confío,
la pequeña Erotión, goce de mis labios
y a mis delicias, para que venza el miedo a las negras tinieblas
y a las fauces monstruosas del can Tartáreo.
Hubiera visto derretirse el hielo de su sexto invierno,
con que hubiese vivido igual número de días.
Que entre tan venerables protectores juegue y retoce eternamente
y pronuncie mi nombre con balbucientes labios.
Fosca hierba, no cubras para siempre sus blandos huesos.
Tierra, no le seas pesada: no lo fue ella para ti.
Traducción de Luis Alberto de  Cuenca y Antonio Alvaz
Marco Valerio Marcial, Epigrammaton Libri XII, V, 34

uelvo a Roma y a los españoles que vivieron el áureo siglo primero latino, Séneca y su protegido, Marcial. Protegido hasta que después de haber caído en desgracia Séneca, quien decidió quitarse la vida. Lo que casi todo el mundo que conoce a Marcial sabe es que nació en lo que ahora llamamos Calatayud, donde estaba la famosa Dolores de la copla, ciudad que el año que vio la luz Marcial se llamaba Bilbilis. Cuando intento leer en latín poetas que en realidad no se ven hasta el final de Filología Clásica (como le pasa a Shakespeare, que no se ve hasta el último año de Filología inglesa, si no estoy equivocada) me quedo absolutamente trastocada porque aún que no tengo los conocimientos necesarios para disfrutarla, sé y siento que aquello es una maravilla. Después de leer a los grandes escritores de la Roma áurea ya se nos estropea todo y, mal comparado, es como cuando volví de Alemania, que la cerveza me sabía a Mistol.
Que yo sepa -siempre nos moveremos aquí en el Álbum en mi ignorancia- la traducción al catalán es de Miquel Dolç, el cual es mallorquín, y es en Mallorca donde aún el horacianismo tiene sentido, incluso después de Mossèn Miquel Costa i Llobera. Por desgracia no está en la red esta versión, que pertenece según creo a la Fundació Bernat Metge. Sí he encontrado algunas traducciones al francés, al inglés y por supuesto al italiano. No les quiero aburrir ni adormecer con detalles filológicos. Simplemente diré de la manera más directa y contundente que podríamos distinguir las versiones entre aquellas que a) explicitan que Frontón y Flacila son el padre y la madre de Marcial y de la niña Erotión, de quien escribió Marcial su epitafio y las que b) no.
La versión de Luis Alberto de Cuenca, que a su vez es poeta también, halla una solución intertextual que me gusta y me parece sublime. Encomienda a Frontón y Flacila, los padres muertos de Euritón, el cuidado de la niña-esclava, que murió apenas a los 6 años, para que la guíen en las tinieblas de la muerte. La versión italiana también me gusta:
Questa bimbetta a te, Fronto padre e Flaccilla madre,
affido, boccuccia e delizia mia,
perchè non abbia orrore la piccola Erotion
dell'ombre nere e dell'orrido ceffo del tartareo Cane.
Era vicina al sesto inverno brumoso,
se altrettanti giorni fosse vissuta ancora.
Che ella giochi e scherzi con noi, antichi suoi custodi,
e la boccuccia blesa mormori ancora il mio nome.
Le molli ossa non copra, ah, la dura zolla; ed a lei,
terra, non essere grave: non lo fu essa a te.
(Le acque di Cytherea)
Tenemos una versión inglesa que no es tan acertada, en mi modesta opinión como lectora de poesía, como la española que encabeza el post:
To your shades Fronto, and Flacilla, this child
I commend: she was my sweet and my delight.
Little Erotion shall not fear the darkened shades
nor the vast mouths of the Tartarean hound.
She’d have completed her sixth chill winter,
if she’d not lived a mere six days too few.
Now let her frisk and play among old friends
now let her chatter, and so lisp my name.
And let the soft turf cover her brittle bones:
earth, lie lightly on her: she lay lightly on you.
Poetry in translation

Pero esa traducción sacada de "Poetry in translation" es mucho mejor que otra, del Proyecto Tertuliano, cuyo enlace en la Wikipedia ya indica: "The Tertullian Project – actually incomplete: sexually explicit material is untranslated" (frase que creo que no hace falta ni hay ganas de traducir):
To you, O Fronto my father, and to you, O Flaccilla my mother, I commend this child, the little Erotion, my joy and my delight, that she may not be terrified at the dark shades and at the monstrous mouth of the dog of Tartarus. She would just have passed the cold of a sixth winter, had she lived but six days longer. Between protectors so venerable may she sport and play, and with lisping speech babble my name. Let no rude turf cover her tender bones, and press not heavy on her, O earth; she pressed but lightly on you.
La versión francesa que he encontrado, que podría ser de un traductor llamado Isaac, sigue la misma pauta:

O Fronton mon père, ô ma mère Flaccilla, je vous recommande cette fillette ; elle fit la joie de mes lèvres et de mon coeur.
Que la mignonne Erotion ne tremble pas d’effroi devant les ténèbres infernales et la gueule monstrueuse du chien du Tartare!
Elle allait voir les frimas de son sixième hiver seulement, s’il ne lui eût manqué, pour vivre jusque-là, un égal nombre de jours.
Qu’elle joue et folâtre aux côtés de patrons si âgés, et que sa bouche zézayante balbutie mon nom !
Qu’un rude gazon ne couvre pas ses tendres os, et toi, terre, ne pèse pas trop sur elle : elle a si peu pesé sur toi!
Le he pedido a mi amiga virtual Elisabete, que adora la poesía, que me consiga como favor la versión portuguesa clásica. Aquí está la que me ha podido proporcionar:

A ti Frontão meu pai, a ti, ó mãe Flacila
confio esta menina (são meus beijos
e delícias): que Erótion tão pequena as negras
sombras não tema nem monstruosas bocas
do cão do Tártaro. Completaria o sexto
inverno se vivesse mais seis dias.
Feliz com seus patrões tão velhos brinque e tente
meu nome balbuciar na voz rouquinha.
Não dura relva os ossos tenros cubra e, terra!,
não lhe peses, que em ti não pesou 

Todo esto para decir que el hecho de hacer planear sobre Marcial la sospecha de que fuera un pederasta o tuviera sentimientos pedófilos, esa cosa que levanta tantas ampollas en gente que tiene un estómago así de grueso para tragar otras cosas, me parece lo único que podía ensombrecer un epigrama tan radicalmente hermoso. Reparar en si era pederasta o no lo era, reparar en si había en su obra contenido sexual explícito, es más retorcidamente sicalíptico de lo que podría ser la pornografía más soez, procaz, cutre, siniestra y sórdida del último lupanar. Es más pornográfico que preguntarle a uno cuánto cobra o que la propaganda política. Luego resulta que se levanta una piedra y salen 40 pederastas que estaban escondidos.
Admito que sobre todo la traducción francesa tiene un cierto velo erótico muy ténue, pero eso pasa con casi todo lo que está tocado por la bellísima lengua de nuestros vecinos. Pero, que yo recuerde, nunca he leído tan bellas palabras a la muerte de una niña. El epigrama 34 del libro V es en realidad un epitafio que se cinceló sobre la tumba de Erotión. Tenían las tumbas de Roma una fórmula semejante a la nuestra de "Descanse en paz" que era "Sic tibi terra levis" (que la tierra te sea leve). La he visto incluso en las tumbas  hispánicas, aunque fuera abreviado en capitales romanas que el tiempo a penas ha borrado (S.T.T.L.) Por eso es una de las mejores líneas de la literatura habida y por haber eso de  "Tierra, no le seas pesada: no lo fue ella para ti", "Earth, lie lightly on her: she lay lightly on you".

Foto tomada de internet (autor: Seek Yu)



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1 comentario:

  1. Esas traducciones manipuladoras puritanistas me han hecho recordar a las "sobrinas" de los obispos y otros directivos cuando son sorprendidos con muchachas muy jóvenes y muy guapas. Y también a un malentendido que suscita el Evangelio (Marcos, 6 1-6) con las "hermanas" y "hermanos" de Jesús de Nazaret. Entre los judíos los primos eran llamados hermanos. Jesús, según nuestro Derecho, no tenía hermanos de carne ni adoptivos ni nada de nada.

    No sé si el apelativo cariñoso "papi" de las centroamericanas tiene algo que ver con esas trasposiciones del afecto.

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