28.7.14

En el sentido de las agujas del reloj

"A partir del 1789 la Revolución Francesa dio una grande contribución a esta regla, en cuanto antes de la Revolución, los aristócratas franceses
 estaban acostumbrados a viajar rápidamente por la izquierda
 de la carretera imponiendo a los ciudadanos
 viajar por la derecha. Con la caída de la Bastilla
 los aristócratas que podían perder fácilmente
 su cabeza en la guillotina prefirieron viajar por la derecha,
 como todos, para no venir observados. En 1794
 se introdujo una ley en Paris
 en la cual se imponía viajar por la derecha."


En el barrio judío de Praga, el Josejof, un edificio que fue el Ayuntamiento viejo, construido en el siglo XVI, ostenta un reloj cifrado en hebreo y cuyas agujas van en el sentido contrario al de las agujas de los relojes. Las agujas de este reloj van de derecha a izquierda. Hay muchos relojes a la venta hoy día que tienen esta característica por un vistazo que he echado en Google. La escritura hebrea, como la árabe y otras, discurre de derecha a izquierda, cosa que estamos más dispuestos a concebir. Pero que el tiempo se represente justo al revés de como suponemos que "avanza" es algo que incluso parece irritante. El espacio tiene un norte, pero el tiempo cada civilización lo ha situado en un punto de su calendario como sabemos y de ahí en adelante se ha producido la acumulación de los días y los años. Por lo tanto nada nos hace pensar que los judíos midan con esos relojes la resta de los días, el consumo de los años hacia algo así como la extinción. Simplemente leen al revés de como lo hacemos en otra parte del mundo.
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Aunque el 35% de los países conduzca por la izquierda, de acuerdo con el enlace que abre el post, no es fácil a la mayoría de los conductores desacostumbrarse a hacerlo por la derecha. De hecho yo en Roma hay conductores que no sé por qué lado circulaban. Hay también poca claridad en el uso de las puertas y ventanas, cuando las manijas tanto puede girar a la derecha como a la izquierda y los goznes pueden ir a un lado u otro y se pueden abrir o cerrar hacia dentro o hacia fuera. Para los que ya de por sí tenemos problema para distinguir verbalmente la izquierda y la derecha se inventaron esos rótulos que indican "push" o "pull" y "empujar" y "tirar", aunque a veces generan también su propia confusión, cosa que demuestra que el lenguaje es convencional y que las palabras tienen solo el sentido que les damos, por mucho que los presaussureanos se obstinen en considerarles un significado intrínseco. Aunque yo no he estado nunca en Gran Bretaña creo que allí las puertas también se abren por lo general al revés que acá.

La Revolución Francesa también es responsable de que los términos "derecha" e "izquierda" aún sirvan para referirse a las dos tendencias políticas en las que parece girar el mundo:
"El término Derecha política, como el de Izquierda política, tiene su origen formal en la votación que tuvo lugar el 11 de septiembre de 1789 en la Asamblea Nacional Constituyente surgida de la Revolución Francesa en la que se discutía la propuesta de un artículo de la nueva Constitución en la que se establecía el veto absoluto del rey a las leyes aprobadas por la futura Asamblea Legislativa. Los diputados que estaban a favor de la propuesta, que suponía el mantenimiento de hecho del poder absoluto del monarca, se situaron a la derecha del presidente de la Asamblea. Los que estaban en contra, y defendían que el rey sólo tuviera derecho a un veto suspensivo y limitado en el tiempo poniendo por tanto la soberanía nacional por encima de la autoridad real, se situaron a la izquierda del presidente. Así el término "izquierda" quedó asociado a las opciones políticas que propugnaban el cambio político y social, mientras que el término "derecha" quedó asociado a las que se oponían a dichos cambios" (Wikipedia)
Nuestra sociedad está tan cargada con mensajes simbólicos que cuesta escapar a su influjo e incluso, por decirlo llanamente, pensar. Pensar de verdad. 

Reloj del Ayuntamiento viejo del Josejof (Praga)



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